Los demócratas han conseguido una victoria rotunda en las elecciones intermedias. Te explicamos cuál fue el papel de la guerra de Irán en esta derrota para Donald Trump y los republicanos.
Los estadounidenses que cargaron gasolina este martes pagaron en promedio 4.15 dólares por galón, según la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA).
Se trata de la cifra más alta que se haya registrado durante un día de elecciones en tiempos recientes. La situación empeora si se toma en cuenta que por lo general los precios del combustible descienden, y no suben, durante el otoño.
Detrás de este fenómeno está en gran medida la guerra en Irán. Envalentonado por el triunfo relámpago en Venezuela, cuyo régimen se ha plegado a los deseos de la Casa Blanca, Donald Trump lanzó una operación militar en Medio Oriente. El 28 de febrero, cuando comenzaron los ataques sobre Irán, el gobierno de Donald Trump anticipaba que el conflicto duraría unas semanas. En cambio, el mes de noviembre ha llegado sin que aún haya visos de una resolución.
Para colmo, las negociaciones no han dejado entrever que Trump pueda conseguir su objetivo inicial: prevenir que Irán desarrolle una bomba atómica. Los votantes pueden desdeñar los vaivenes de la geopolítica, pero son muy sensibles a los cambios económicos. El bloqueo en el estrecho de Ormuz ha causado una ruptura en el suministro global de petróleo.
Mientras que empresas como Exxon y Chevron ha reportado ganancias notables, los precios del diésel y la gasolina siguen escalando en las gasolinerías estadounidenses. Las urnas han emitido un veredicto al respecto: aun en estados tradicionalmente republicanos, los votantes han castigado el encarecimiento de los combustibles.
En Texas, el gobernador George Abbott y el exfiscal Ken Paxton, candidato al Senado, fueron derrotados por Gina Hinojosa y James Talarico, en un vuelco inédito para el Partido Demócrata. En Maine, el activista y leñador Troy Jackson desbancó a Susan Collins, quien había representado al estado del noreste en el Senado desde 1997.
La republicana capoteó al electorado durante la guerra contra el terrorismo, la invasión en Irak y la ola demócrata de Obama, pero no sobrevivió a los aranceles que Donald Trump impuso a los productos canadienses que emplea la industria en Maine. La Casa Blanca lanzó medidas de emergencia para revertir los aranceles, pero los votantes ya habían tomado una decisión.
Donald Trump ha reconocido el miércoles que la guerra con Irán fue el factor clave en la amplia derrota de su partido en las elecciones de mitad de mandato. Su declaración llega horas después de que el vicepresidente JD Vance llamara a los republicanos a ser “honestos” al respecto.
Cuando los periodistas preguntaron al presidente si estaba de acuerdo con la afirmación de Vance, quien culpó al pantano de Irán por la derrota en las intermedias, Trump dijo: “Creo que en gran medida es verdad, porque hizo que la gasolina subiera un poco a corto plazo”.