Una clínica de fertilidad de Jacksonville, Florida, en Estados Unidos, fue demandada por los padres de una niña que nació después de un tratamiento de fecundación asistida, luego de que una prueba de ADN confirmara que el hombre que aportó el esperma no es el padre biológico de la menor, de acuerdo con información de medios.
Natalie y Joshua Strong recurrieron a dos rondas de tratamiento en la clínica Brown Fertility Associates antes del nacimiento de su hija Ava, quien a la fecha tiene 15 meses.
Al día siguiente del parto la pareja descubrió que algo no coincidía al conocer que la recién nacida tenía sangre B positivo, mientras que ambos padres tienen grupos sanguíneos negativos.
Posteriormente una prueba de ADN confirmó que Natalie es la madre biológica de Ava, pero Joshua no.
Los Strong demandaron a la clínica y a su médico principal. Los acusan de negligencia por utilizar el esperma de otro hombre para crear el embrión.
Asegura la pareja que desconoce quién es el padre biológico de su hija y asegura que la clínica no les ha explicado tampoco qué pasó con el esperma de Joshua.
La madre indico que quieren saber si la muestra pudo haberse usado en otro procedimiento y conocer la información genética de su hija por cuestiones de salud.
El abogado de la pareja, Robert Marcereau, aseguró que situaciones similares ocurren con mucha frecuencia en la industria de la fertilidad.
En tanto la clínica no ha hecho comentarios públicos sobre la demanda.
Los Strong piden 50 mil dólares en daños y que un tribunal obligue a la clínica a rendir cuentas sobre el esperma de Joshua.
Con información de EFE.
LECQ