Islandia Rechaza Reanudar Negociaciones de Adhesión a la Unión Europea
Los ciudadanos participaron en un referéndum muy reñido, en el que el 52.8% votó por el "No", frente al 47.2% que respaldó el "Sí"

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Los ciudadanos participaron en un referéndum muy reñido, en el que el 52.8% votó por el "No", frente al 47.2% que respaldó el "Sí"

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Los votantes de Islandia rechazaron una propuesta para reanudar las negociaciones para ingresar a la Unión Europea, más de una década después de que las conversaciones anteriores terminaran, informó este domingo la emisora nacional.
La votación pone fin a un debate que se ha prolongado durante años, más de una década después de que un gobierno euroescéptico pusiera fin a las negociaciones con la UE.
Los opositores derrotaron la propuesta por un margen de 52.8% frente a 47.2%, informó RÚV. La capital, Reikiavik, fue la única zona de la nación insular, de 400 mil habitantes, donde una mayoría respaldó el referéndum.
El voto negativo decepcionará a Bruselas, ya que algunos funcionarios habían presentado a Islandia como un caso de bajo riesgo que podría ayudar a mitigar el escepticismo hacia la ampliación de la UE y fortalecer estratégicamente al bloque cuando la seguridad en el Ártico sea una prioridad.
La votación del sábado se celebró bajo la sombra de las reiteradas amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de controlar la cercana Groenlandia, lo que llevó a algunos votantes a respaldar la idea de la solidaridad europea. Aunque Islandia es miembro de la OTAN, los partidarios de la propuesta afirmaron que el país tendría mayor protección de sus vecinos si Trump llegara a formular amenazas similares contra la isla volcánica.
El gobierno de coalición de izquierda de Islandia, elegido en 2024, adelantó el referéndum sobre la UE, que tenía previsto realizar el próximo año, después de que Trump mencionara por error a Islandia cuatro veces mientras hablaba de sus planes sobre Groenlandia.
La primera ministra Kristrún Frostadóttir, quien hizo campaña a favor de la propuesta, dijo que esperaba que el resultado no dividiera al país.
"No siento que haya amargura", declaró a RÚV antes de que se contabilizaran los resultados finales.
"Sé que algunas personas tienen los ánimos exaltados, pero ahora he pasado tiempo con un grupo grande de personas de todo el país y la gente está bastante abierta a diferentes resultados", añadió.
Era una pregunta sencilla de sí o no para unos 265 mil votantes habilitados: ¿Islandia debería reanudar las negociaciones de adhesión con la Unión Europea?
El conteo durante la noche mantuvo al país en vilo. El "Sí" tomó una ventaja inicial, pero finalmente el resultado se inclinó a favor de la oposición. Al amanecer, apenas unos cientos de votos separaban a ambos bandos, antes de que la diferencia aumentara conforme se contabilizaron más boletas en zonas del país donde la oposición era mayor.
"Este no es el momento de hacerlo. Quizá en 10, 15, 20 años o más podamos volver a analizarlo", dijo Daniel Bjarkason, quien votó en contra de la propuesta.
"Pero por ahora estamos demasiado divididos y eso no es una buena señal, porque debería ser un 70-30 a favor del Sí si vamos a hacerlo", apuntó.
El voto por el "No" dio la razón a quienes afirman que las aguas pesqueras de Islandia son demasiado importantes como para ponerlas en riesgo.
Técnicamente, el resultado del referendo no es vinculante, pero el gobierno de coalición encabezado por la primera ministra socialdemócrata, Kristrun Frostadottir, prometió respetarlo.
Cualquier debate sobre una eventual adhesión de Islandia a la Unión Europea queda, en principio, congelado al menos hasta 2028.
Los opositores centraron su campaña en la pesca y en el hecho de que Islandia ya obtiene beneficios de su acceso al mercado único europeo, sin barreras comerciales, y a la zona Schengen de libre circulación, sin los compromisos en materia de soberanía que inevitablemente implica la membresía plena. Argumentaron que la voz de Islandia tendría poco peso en el Parlamento Europeo, de gran tamaño, y que al país le convendría más negociar sus propios acuerdos comerciales, como el que mantiene con China.
Los partidarios afirmaron que la membresía en la UE reduciría la inflación y las tasas de interés, y que el euro aportaría mayor estabilidad que la volátil corona islandesa. También señalaron que acercarse a sus vecinos europeos responde al interés nacional para enfrentar problemas que no respetan fronteras, como el cambio climático.
Si la propuesta hubiera sido aprobada, habría sido un paso preliminar para reactivar el largo proceso de negociación con la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE, en temas que van desde la economía hasta los derechos humanos. Los votantes tendrían que haber aprobado cualquier acuerdo negociado.
La influyente industria pesquera encabezó la oposición al referéndum por temor a que la política pesquera común del bloque permitiera el acceso de barcos españoles, neerlandeses y de otros países a sus valiosas aguas.
Los descendientes de los vikingos que se establecieron en Islandia han vivido del mar durante siglos, y las abundantes capturas de bacalao, eglefino y capelán son parte fundamental de su identidad nacional. Islandia obtuvo su independencia de Dinamarca en 1944 y tiene una larga historia de resistencia ante las presiones de naciones europeas más grandes y ricas. En la década de 1970, ganó las llamadas "Guerras del Bacalao" contra Reino Unido por sus zonas de pesca.
Para la Unión Europea, que no ha incorporado a ningún país rico desde 1995, la adhesión de Islandia habría sido vista como una muestra positiva de su política de ampliación y le habría permitido reforzar su presencia en el Ártico, una región cada vez más codiciada.
Una victoria del "sí" en Islandia también podría haber reavivado el debate en Noruega, otro país muy próspero que sigue mostrándose reticente a ingresar al bloque.
ASJ