De Francia a Suecia: ¿Por Qué Están Atacando los Refrigeradores de Supermercados?
Ciberataques a refrigeradores en supermercados europeos, podrían ser una amenaza para la cadena alimentaria en Francia y otros 9 países

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Ciberataques a refrigeradores en supermercados europeos, podrían ser una amenaza para la cadena alimentaria en Francia y otros 9 países

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Lo que comenzó como un incidente en supermercados franceses se ha convertido en una alerta de ciberseguridad para Europa. En menos de un mes, establecimientos de al menos diez países han reportado fallas en sus sistemas de refrigeración, presuntamente provocadas por ataques informáticos que elevaron las temperaturas de frigoríficos y congeladores, obligando a desechar toneladas de alimentos.
El primer episodio ocurrió la noche del 11 al 12 de octubre de 2026 en Francia. Al menos 300 tiendas de Intermarché/Netto, 80 de Carrefour, menos de un centenar de Coopérative U, 30 tiendas de Monoprix y varios establecimientos de E.Leclerc resultaron afectados, según señaló la agencia AFP.

La investigación de la Fiscalía de París apuntó a un ataque contra sistemas de regulación frigorífica fabricados por la empresa danesa Danfoss.
Según las primeras investigaciones, los atacantes habrían modificado remotamente los parámetros de temperatura y activado ciclos de descongelamiento, provocando pérdidas de productos frescos y congelados. También se reportaron algunos casos de incendios.
Este 2 de noviembre, un hecho similar volvió a ocurrir. Supermercados de al menos nueve países de Europa sufrieron otro presunto ciberataque contra sus sistemas de congelación, lo que llevó a la Unión Europea a advertir sobre un intento deliberado de interrumpir la cadena de suministro de alimentos del bloque.
Los supermercados de Bélgica, Estonia, Finlandia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, los Países Bajos, Portugal y Suecia informaron de problemas de refrigeración que obligaron a algunos minoristas a desechar alimentos después de que las temperaturas subieran durante la noche.
Nadie se ha atribuido la responsabilidad de ninguno de los dos incidentes.

¿Por qué atacar los refrigeradores? A diferencia de los ciberataques tradicionales, cuyo objetivo suele ser robar información, extorsionar empresas o interrumpir servicios digitales, estos incidentes apuntan directamente a la conservación y distribución de alimentos.
Los sistemas de refrigeración modernos están conectados a redes que permiten supervisar y controlar temperaturas a distancia. Esta automatización facilita su operación, pero también puede convertirse en una puerta de entrada para los ciberataques.ki
Danfoss señaló que muchas de las unidades afectadas en Francia eran modelos antiguos que llegaron al final de su vida útil y ya no recibían actualizaciones de software ni de seguridad. La compañía aseguró que desde hace tiempo recomienda sustituir estos sistemas por soluciones más modernas.
Ciberataque se expande por Europa. Tres semanas después del primer ataque, los problemas se extendieron a Bélgica, Estonia, Finlandia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal y Suecia.
Entre los casos reportados figuran 15 tiendas de Carrefour en Bélgica, 13 establecimientos SuperValu en Irlanda, siete tiendas Intermarché en Portugal y seis supermercados Coop en Suecia. También hubo incidentes en establecimientos de IKEA, Delhaize, Colruyt y otras cadenas.
La coincidencia con el caso francés y el uso de sistemas de refrigeración vinculados a Danfoss han reforzado las sospechas de una campaña coordinada, aunque todavía no se ha identificado a sus responsables ni se ha confirmado que todos los incidentes tengan un mismo origen.
El impacto va más allá de las pérdidas económicas para los supermercados. La interrupción de la cadena puede comprometer los alimentos, generar desperdicio y afectar el abastecimiento.
El comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, advirtió que estos incidentes podrían representar un intento deliberado de perturbar la cadena de suministro alimentario y debilitar la confianza de los consumidores.
Por ahora, las investigaciones continúan. La preocupación central es que una infraestructura diseñada para mantener los alimentos seguros pueda convertirse, por sus vulnerabilidades tecnológicas, en un punto débil para el suministro alimentario europeo.
TLS