Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, tomaron las islas Gran Hanish y Hanish Menor, en el sur del mar Rojo, con lo que amplían su control sobre una zona estratégica para el transporte marítimo, de acuerdo con funcionarios del gobierno yemení y de los propios rebeldes.
La toma de las islas ocurrió luego de que cientos de fuerzas aliadas al gobierno respaldado por Arabia Saudí se retiraran del archipiélago. Gran Hanish y Hanish Menor se encuentran a unos 160 kilómetros al norte del estrecho de Bab el-Mandeb, un punto estratégico que conecta el mar Rojo con el océano Índico y las rutas comerciales hacia Asia.
El avance de los hutíes se suma a la captura, la semana pasada, de la ciudad portuaria de Moca, en el territorio continental cercano, y de la isla de Mayun, ubicada dentro del estrecho de Bab el-Mandeb.
Con estos movimientos, los rebeldes también quedaron a unos 32 kilómetros de una base militar de Estados Unidos en Yibuti, al otro lado del estrecho.
Los avances ocurren mientras los hutíes mantienen ataques contra infraestructura petrolera de Arabia Saudí y embarcaciones en el mar Rojo desde hace más de un mes, en medio de la guerra entre Irán y Estados Unidos.
La situación también afecta las rutas utilizadas para el transporte de petróleo saudí. Un oleoducto de 1.200 kilómetros, que atraviesa Arabia Saudí y puede transportar hasta 7 millones de barriles de petróleo al día, permanece cerrado tras un ataque atribuido por Arabia Saudí a drones de milicias respaldadas por Irán en Irak.
Dos funcionarios regionales informaron que la reparación de los daños podría tardar entre tres y cinco semanas. Uno de ellos señaló que el oleoducto podría operar parcialmente mientras continúan los trabajos.
El oleoducto Este-Oeste es utilizado por Arabia Saudí para trasladar sus exportaciones de petróleo hacia el mar Rojo y evitar el estrecho de Ormuz, en el golfo Pérsico, donde los ataques iraníes han afectado el transporte marítimo.
Los funcionarios consultados sobre las reparaciones hablaron bajo condición de anonimato debido a que no estaban autorizados para informar a los medios. La compañía petrolera saudí Aramco, operadora del oleoducto, no respondió a una solicitud de comentarios.
Mientras tanto, las fuerzas del gobierno yemení respaldado por Arabia Saudí han intentado reagruparse y contraatacar, aunque los hutíes han continuado con sus avances en la zona.