La Región Ciénega de Jalisco mantiene focos rojos de desapariciones y son tres los municipios que concentran la mayor parte de los casos registrados: La Barca, Atotonilco el Alto y Ocotlán.
En éste último es donde desapareció Santiago Méndez Olide de 21 años, quien actualmente cursa el cuarto semestre de Ingeniería Industrial en el Cuciénega de la Universidad de Guadalajara.
Alrededor de las 19:30 horas del pasado 30 de octubre, al salir de clases, Santiago acudió a una presunta cita de trabajo que habría conseguido a través de un grupo en redes sociales. Desde ese momento, no se sabe nada de su paradero.
De acuerdo con el Registro Estatal de Personas Desaparecidas de Jalisco, la Región Ciénega acumula 639 registros vigentes de personas desaparecidas, correspondientes al periodo del 1 de diciembre de 2018 al 30 de septiembre de 2026.
La distribución de los casos por municipio es la siguiente: La Barca encabeza la lista con 180 registros, seguido de Atotonilco el Alto, con 175 casos, y Ocotlán, con 109 personas desaparecidas. Después se encuentra Ayotlán, con 64 registros; Poncitlán, con 44; Jamay, con 28; Degollado, con 23; Tototlán, con 11, y Zapotlán del Rey, con cinco casos.
La Región Ciénega de Jalisco es territorio colindante con Michoacán, estado identificado por las autoridades como parte de la ruta del reclutamiento criminal.
La noche de la desaparición, Cristina Olide, madre de Santiago, intentó comunicarse con su hijo en repetidas ocasiones a través de su teléfono celular.
De acuerdo con los familiares de Santiago Méndez Olide, las autoridades encargadas de la investigación les informaron que apenas comenzarían con el proceso de revisión de cámaras de seguridad, tanto de sistemas privados como públicos, en los alrededores del lugar donde el joven fue visto por última vez.