Blanca Cruz asumió ayer como consejera presidenta provisional del Instituto Nacional Electoral (INE) tras la renuncia de Guadalupe Taddei, quien dejó el cargo en medio de investigaciones por presunta corrupción que pusieron bajo la lupa el superpoder que tuvo para adjudicar contratos y nombrar a funcionarios cercanos, en una crisis en el instituto mientras organiza uno de los procesos electorales más grandes en la historia del país.
Los señalamientos contra la sonorense no son recientes y sus amplias facultades fueron cuestionadas desde hace dos años, cuando fue electa por insaculación, a mediados de 2023. En ese momento, la oposición acusó que era afín al oficialismo; sin embargo, todas esas críticas se disiparon en el ámbito mediático, hasta que todo estalló la semana pasada.
El lunes 26 de octubre, se reportó que la consejera presidenta favorecía a determinadas empresas contratistas. Según los señalamientos, entre las personas cercanas a ella que habrían trabajado para esas compañías se encontraban desde choferes hasta un exdirector ejecutivo de Administración. Entre las empresas investigadas se identificó a Corporativo ZEG y Cajas Graf, proveedoras de material electoral.
Los reportes señalaron a exintegrantes del instituto, como Jonathan Navarrete, quien estuvo adscrito a la presidencia del INE y fue señalado como chofer de Taddei y también figuraba como apoderado legal de Corporativo ZEG. Jesús Octavio García González, quien fue director de Administración del INE, también representó a Cajas Graf y Corporativo Zeg anteriormente.
El órgano electoral guardó silencio. En la opinión pública se cuestionó cómo un empleado dependiente de Taddei era también chofer de José Alfredo Hernández Casillas, dueño de las compañías favorecidas.
Al día siguiente, el escándalo escaló porque se informó que Navarrete Torres cobraba 45 mil pesos al mes como chofer de la consejera presidenta, pero nunca acudía al INE. Igual se difundió que el empleado "fantasma" firmó un contrato de 46 millones 879 mil pesos con el Instituto Electoral de Sonora en 2021. Ese año, Taddei era titular del órgano electoral de su estado natal.
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió a los cuestionamientos sobre las supuestas corruptelas en su conferencia matutina y pidió al instituto que aclarara lo reportado en la prensa. Dijo que se debía ofrecer toda la información para abonar a la transparencia. Ese día sugirió que la Auditoria Superior de la Federación (ASF) podría intervenir porque se trataba de recursos del pueblo de México.
Pese al llamado de la mandataria, ni Taddei ni el INE emitieron posicionamiento alguno por segundo día consecutivo. La ausencia de una reacción oficial solo generó mayor incertidumbre.
El miércoles vino el tercer golpe, cuando se publicó que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) también había abierto indagatorias por triangulación de recursos y contratos irregulares vinculados a la administración de Taddei, al menos desde 2023.
Se indicó que una red de al menos siete proveedores habría simulado competencia en procesos de adjudicación de contratos y participado en operaciones de triangulación de recursos presuntamente relacionados con empresas que emitieron comprobantes fiscales por productos o servicios que nunca existieron. Además, se dio a conocer que el sonorense Luis Alberto Bustamante, chofer de Taddei, cobraba como líder de proyecto.
Dos días después de haber guardado silencio, Taddei presentó la propuesta de un nuevo micrositio y portal de transparencia ciudadana llamado "INE. Siempre a la vista. Contigo en cada paso". La funcionaria dijo que la iniciativa permitirá que cualquier ciudadano rastree el uso de los recursos públicos y los contratos de cara a la elección del 2027.
Enseguida vino su reacción ante las publicaciones periodísticas y negó favorecer a alguna empresa. Sin embargo, reconoció que las personas señaladas por sus vínculos con proveedores habían trabajado anteriormente en el INE, pero ya habían sido dados de baja. Argumentó que excolaboradores negaron nexos con empresas en sus declaraciones patrimoniales.
"Si hubiera datos omitidos o falsedad en alguna declaración, será esa autoridad la que lo determine y proceda conforme a la ley (...) en estas notas que últimamente circularon, de empresas favoritas de esta presidencia. Aquí quiero ser muy clara, esta presidencia no tiene empresas favoritas", indicó en una conferencia donde no aceptó preguntas.
Sin embargo, reconoció que un chofer suyo fungía como "asistente especializado".
Para el jueves, en medios de comunicación se publicaron fotografías de fiestas y encuentros privados organizados por Hernández Casillas, donde estaba presente Taddei, lo que alentó las críticas sobre un posible conflicto de intereses. Se reveló que el empresario organizó dos festejos para la consejera presidenta: primero, una cena de cumpleaños en un restaurante de la colonia San Miguel Chapultepec y, días después, una fiesta en su casa, en Jardines del Pedregal.
Ese día tampoco hubo alguna reacción. Pero el viernes vino la estocada final, luego de que se difundiera un video de uno de los hijos de Taddei junto a Hernández Casillas en un hotel en París, Francia. Además, se reportó que otros funcionarios nombrados por Taddei acudieron a los festejos costeados por el empresario.
La presidenta Sheinbaum lanzó un ultimátum a la consejera del INE. En su conferencia mañanera, hizo un llamado expreso a que se auditara todo lo reportado sobre los supuestos conflictos de interés de Taddei. No obstante, dejó a consideración de la funcionaria si decidía apartarse del cargo.
"Yo solo digo que no debe haber ninguna sombra de corrupción y que deben efectuarse las auditorías correspondientes", sentenció la mandataria.
La titular del Ejecutivo federal dijo que se debía inspeccionar al organismo electoral para revisar si se utilizaron recursos públicos de forma indebida.
Horas después, la Auditoría Superior de la Federación anunció que iniciaría una investigación de oficio contra el INE por presunto uso indebido de recursos públicos. En un comunicado, la ASF dijo que contaba con "elementos e indicios relacionados con irregularidades en diversas contrataciones, posibles conflictos de interés, colusiones y triangulación de recursos".
En las primeras horas del sábado, Taddei informó que funcionarios en áreas clave del organismo fueron relevados de sus cargos en tiempo y forma para dar paso a las investigaciones. Aseguró que el hecho de que "un órgano constitucional autónomo" fuera fiscalizado por otro órgano del Estado demostraba que "los contrapesos democráticos funcionan".
Además, apuntó que recibía la investigación de la ASF "con respeto y la considera coherente con lo que ella misma solicitó: una auditoría a los procesos de licitación del Instituto". Añadió que "ningún proceso de contratación, persona servidora pública ni proveedor está por encima de la ley" y que toda la información correspondiente estaba a disposición de las autoridades competentes.
Sin embargo, la sonorense sostuvo una reunión virtual ese día con el resto de consejeros y consejeras y les afirmó que no se iría. Reiteró que todo era una campaña mediática y esperaría a que el tema se tranquilizara en la opinión pública.
Su posición no resistió más y el domingo comunicó que, después de una "profunda reflexión", dimitiría para "proteger" al Instituto Nacional Electoral (INE) y "permitir que continúe cumpliendo su misión constitucional".
"No soy ajena a los señalamientos que durante los últimos días se han difundido en medios de comunicación y redes sociales donde se han circulado trascendidos, montajes, filtraciones y versiones cuya autenticidad, contexto y propósito como en todos los casos deben verificarse y corroborarse", lanzó.
"En ese sentido, no corresponde anticipar conclusiones: cada señalamiento debe examinarse con evidencia y por las vías institucionales", añadió.
Fue una decisión sorpresiva, pues se esperaba que siguiera aferrada al cargo. En su mensaje, la consejera dijo que enviaría su renuncia a San Lázaro el lunes. Inicialmente, el boletín del INE se difundió en el chat de WhastApp de la fuente del Instituto a las 15:50 horas, pero posteriormente fue borrado. Después, se difundió de nueva cuenta a las 16:30 horas, sin que se hubiera explicado el motivo.
Así se consumó la caída de una funcionaria que hizo historia al convertirse en la primera mujer en presidir el órgano electoral que surgió tras las polémicas elecciones de 1988. En 36 años, desde la creación del IFE, hoy INE, ningún consejero presidente había renunciado en medio de acusaciones de corrupción.
La Cámara de Diputados señaló que alistaría los procedimientos correspondientes, en términos del artículo 41 constitucional, para una nueva presidencia del Instituto. Ricardo Monreal, líder de la bancada de Morena en San Lázaro y presidente de la Junta de Coordinación Política, estimó que el proceso para la vacante durará entre cuatro o cinco semanas.
El superpoder de Taddei se decidió en octubre de 2024, cuando el Congreso le otorgó la discrecionalidad para elegir los perfiles sin la aprobación del Consejo General. La consejera usó ese margen en 17 nombramientos y puso a incondicionales, incluidos exsubordinados y cercanos a Morena.
Pavel Jarero Velázquez, senador nayarita, fue el promovente de la iniciativa que modificó el artículo 45 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE). Tras la ola de cuestionamientos, el morenista dijo ayer que no estaba arrepentido y justificó que la finalidad fue evitar conflictos internos con los consejeros. Ante la crisis, el oficialismo aceptó revisar ese ajuste.
La renuncia de Taddei se dio a escasos ocho meses de los comicios intermedios en que se renovarán las 500 diputaciones federales y 19 mil 609 cargos a nivel local, incluidas 17 gubernaturas.
Para mantener la operación institucional, nueve consejeros eligieron a Blanca Cruz como presidenta provisional del INE.
En su primer mensaje, la funcionaria anunció una revisión de las áreas directivas y confirmó las renuncias de los titulares de Informática, Igualdad de Género y Recursos Materiales y Servicios. El gesto fue visto como una primera limpieza interna.
La consejera destacó que esta etapa debe servir para fortalecer el carácter colegiado de la autoridad electoral y preservar la continuidad institucional, al señalar que el organismo es resultado de décadas de construcción democrática y que sus decisiones deben seguir sustentándose en la pluralidad, el diálogo y la responsabilidad compartida.
Además, los consejeros acordaron evaluar a los funcionarios con cargos de decisión, realizar nuevos nombramientos de manera colegiada y suspender temporalmente la entrega de contratos mientras revisan los vigentes. También se comprometieron a investigar posibles irregularidades y garantizar la transparencia de las próximas elecciones.
La consejera Rita Bell López reconoció haberse reunido varias veces con el contratista Alfredo Hernández por instrucciones de Taddei, según su versión, y aseguró que después se distanció de la entonces presidenta, denunció irregularidades y recibió amenazas. Dijo tener llamadas y conversaciones documentadas y estar dispuesta a colaborar con las autoridades.
En la Cámara de Diputados, la Junta de Coordinación Política citó a comparecer al titular del Órgano Interno de Control del INE, Víctor Hugo Carvente, para explicar las investigaciones por presuntas irregularidades y conflictos de interés.
Además, aplazó la discusión de la convocatoria para elegir a la próxima presidencia del organismo, mientras la oposición exigió que el Comité de Evaluación garantice imparcialidad.
La presidenta Claudia Sheinbaum pidió a la Auditoría Superior de la Federación auditar ampliamente los contratos del INE, tanto durante la gestión de Taddei como en periodos anteriores, transparentar las contrataciones y deslindar responsabilidades. También señaló que el Instituto recibe 22 mil millones de pesos anuales sin elecciones y 35 mil millones en años electorales, y planteó revisar si necesita tantos recursos.
Con información de N+
ASJ