La crisis turística también se convirtió en una crisis social que ha alcanzado los hogares en Tulum: comerciantes, taxistas, inclusive artesanos, todos los prestadores de servicios pasan jornadas enteras sin recibir recursos, sin recibir a este turismo al que estaban acostumbrados.
Emilio vende artesanías en el crucero de las ruinas. Hasta hace un año, ahí despachaba más de un centenar de artículos, pero hoy, el abandono del destino ha golpeado tanto, que apenas vende una docena de piezas al día. Crisis que afecta a todo su gremio.
“Pues yo extraño a la gente (...) Tulum Tiene esta chispa, pero la gente viene a darle cadencia (…) Si (los artesanos) producían, por ejemplo, 500 piezas ahora van a producir 350 piezas”, indicó Emilio, comerciante de artesanías y recuerdos en Tulum.
Los números confirman la crisis, de acuerdo con el Sistema de Información Turística, entre 2019 y 2022 Tulum mantuvo una ocupación superior al 84%, pero de 2023 a lo que va de este año, la cifra cayó hasta el 63.69%, y lo peor, la caída en el turismo antes era una temporada baja que duraba de junio a octubre, pero hoy se extendió y ha durado hasta diez meses.
Eduardo es taxista. De realizar ochenta viajes al día, hoy hace menos de treinta y el problema, dice, va más allá de la falta de visitantes.
“Nosotros quisiéramos volver a ese Tulum que era antes, ese Tulum que estaba vivo, pues sí nos da nostalgia (…) El local no te va a agarrar taxi de igual manera, porque esos 50 pesos, pues el local lo prefiere gastar con su familia a ocupar un taxi”, indicó Eduardo, taxista del Sindicato de Tiburones en Tulum.
Inseguridad y locales cerrados
Tulum era considerado como uno de los destinos más caros, noches de hospedaje con un precio de hasta 10 mil pesos, tarifas de transporte de hasta 800 pesos por viajes de apenas un kilómetro y el abuso constante en los precios de alimentos.
“Algunos compañeros pues habían o han estado cobrando caro. El turista es lo que ve. Entonces, por una persona pagamos todos”, destacó Eduardo, taxista del Sindicato de Tiburones en Tulum.
La falta de turistas también ha dejado evidencia en las calles y los locales cerrados y abandonados son la muestra. Walter Balam es dueño de uno de estos sitios, él montó su cafetería hace cinco años convirtiendo una bodega en un punto de encuentro internacional que hoy tiene cerrado.
“Venir y ver tu proyecto cerrado y el olor, la energía y dices, wow (…) Es un impacto para mí económico y también personal”, externó Walter Balam, propietario de restaurante en Tulum.
Como Walter, dueños de al menos setenta locales, entre plazas, hoteles de lujo, restaurantes y spas, han cerrado; espacios que empleaban a cientos de personas que ya volvieron a sus comunidades de origen, como Manuel, quien es de Yucatán.
“Ya no había lo que era el ingreso de antes. Y pues ya los chicos con quien yo rentaba, ya los desemplearon igual (…) Pues se siente algo triste que no pueda apoyar también a mi familia”, refirió Manuel Eduardo, mesero en Tulum.
Mientras los trabajadores se van, los inversionistas advierten que el repliegue turístico es multifactorial, pero que la inseguridad pesa más. Tulum registró mil 921 carpetas de investigación en 2025 y aunque la autoridad asegura que la cifra bajó un 85%, también se contradice.
“Bueno, el tema de lo que es los robos ahorita, pues sí se ha incrementado un poco, siendo muy transparente (…) De un, no sé, un 35% aproximadamente, comparado con el 2024”, destacó Edgar Aguilar Rico, secretario de Seguridad Pública de Tulum.
Con información de N+ Abraham Reza.