En N+ te informamos que un total de 19 millones de huevos fueron retirados del mercado en Estados Unidos por un posible riesgo de contaminación con Salmonella.
El retiro afecta a productos vendidos en tiendas Kroger y Brookshire, entre otros comercios minoristas de Texas, Oklahoma, Luisiana, Arkansas, Nuevo México y Misisipi.
Aunque no es posible detectarla, sí es importante que tengas presentes los síntomas y cómo cocinar un huevo de forma correcta y preventiva.
¿Qué es la Salmonella y cuáles son sus síntomas?
Salmonella, es una de las causas más frecuentes de las enfermedades transmitidas por alimentos. Se trata de un grupo de bacterias del género Salmonella que puede causar una infección llamada salmonelosis.
Se adquiere por consumir alimentos o agua contaminados con la bacteria. Los productos expuestos principlamente son:
Huevos crudos o poco cocidos.
Pollo y otras carnes mal cocidas.
Leche o productos lácteos no pasteurizados.
Frutas y verduras contaminadas durante su cultivo o manipulación.
Alimentos preparados por personas que no se lavaron las manos después de ir al baño.
¿Cómo se puede contagiar la salmonella por huevo contaminado?
Dentro del huevo: En algunos casos, la gallina portadora de la bacteria puede transmitirla al huevo antes de que se forme la cáscara.
En la cáscara: El huevo puede contaminarse al entrar en contacto con heces de aves infectadas. Si la cáscara no se limpia o se manipula incorrectamente, la bacteria puede pasar al alimento.
Las autoridades sanitarias recomiendan cocinar completamente los huevos hasta que la clara y la yema estén firmes y evitar consumir huevo crudo o poco cocido.
¿Cuáles son los síntomas de la Salmonella?
Las personas infectadas con Salmonella presentan diarrea, fiebre, calambres abdominales y vómitos 12 a 72 horas luego de la infección.
Los síntomas aparecen entre 6 horas y 6 días después de ingerir la bacteria.
Los síntomas duran entre 4 y 7 días.
En algunas personas, la diarrea puede ser tan severa que necesitan ser hospitalizadas.
La infección de la Salmonella puede extenderse desde los intestinos a la corriente sanguínea, y luego a otros lugares del cuerpo, y puede causar la muerte, a menos que la persona sea tratada rápidamente con antibióticos, de acuerdo con la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).
Las personas con mayor riesgo de desarrolar enfermedad grave por salmonelosis son niños, adultos mayores, las mujeres embarazadas y las personas con sistemas inmunes debilitados: pacientes con trasplantes, personas con VIH/SIDA, cáncer y diabetes.