La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que este miércoles se cumplieron 42 días desde que el último caso confirmado de ébola fue dado de alta del centro de tratamiento de Uganda; sin embargo, el brote sigue fuera de control en la República Democrática del Congo (RDC).
Marie Belizaire, directora de preparación y respuesta ante emergencias de la OMS, afirmó que la situación en Uganda “garantiza que no queda riesgo residual de ébola en el país y marca el fin del brote”.
En tanto, en la República Democrática del Congo la tasa de letalidad por el virus del ébola escaló al 48%. Suman 5,665 casos confirmados por el brote, que ha causado la muerte de 2,715 personas. Además, 792 pacientes están hospitalizados o en aislamiento y 1,245 ya se recuperaron, según el último informe del Ministerio de Salud.
Marie Belizaire advirtió, en una rueda de prensa durante la sesión del Comité Regional de la organización para África, que la República Centroafricana (RCA) es el “país de mayor riesgo”, seguido de cerca por Sudán del Sur, “ya que la epidemia ha alcanzado sus fronteras colindantes”.
Belizaire pidió actuar “en función del nivel de riesgo, no del recuento de casos”, pues aseguró que “la capacidad de vigilancia de Sudán del Sur lo sitúa en riesgo inmediato antes de que el número de casos llegue a desencadenar una respuesta”.
El brote no puede tratarse como un “evento meramente nacional” debido a los corredores de movilidad de las rutas mineras, las vías comerciales y los movimientos transfronterizos hacia los países vecinos, apuntó la funcionaria de la OMS, quien subrayó que “la gente se desplaza y el virus se desplaza con ellos (...) Por tanto, gestionar los movimientos, realizar controles en los puntos de entrada y coordinarse a través de las fronteras es esencial”.
Una de las dificultades que presenta el combate contra el brote es el aumento de las muertes fuera de los Centros de Tratamiento de Ébola (CTE), que en la semana del 17 al 22 de agosto de 2026 representaron el 58.7%.
Belizaire explicó que “una alta proporción de los fallecimientos ocurre en la comunidad y no en nuestros centros de tratamiento. Cuando la gente muere en sus hogares no estaba aislada, sus contactos no fueron rastreados y los entierros no seguros pueden generar nuevas cadenas de transmisión”.
La funcionaria de la OMS también habló de la vacuna contra el ébola. Recalcó que “no hay protección cruzada confirmada entre la vacuna existente para el ébola Zaire y la cepa de Bundibugyo” y adelantó que habrá un ensayo clínico en fase 3 para evaluar si esa protección es posible.
Cabe destacar que hasta ahora no hay una vacuna específica para este brote y los ensayos clínicos se encuentran en fase 1 en humanos.
Con información de EFE.
RMT