Si tienen planeado visitar el mar durante estas vacaciones de verano, ten cuidado de comer mariscos crudos ya que hay una alerta por una bacteria cuyo nombre científico es Vibrio vulnificus o popular y mal denominado 'bacteria come carne' o 'carnívora'.
El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) explicó que la Vibrio vulnificus, que ha originado varios casos en Estados Unidos, es un microorganismo que se encuentra de forma natural en ecosistemas marinos y estuarios de distintas partes del mundo, incluidos España y México, que se expande por el calentamiento del mar.
Si bien señala que las autoridades sanitarias europeas han advertido en los últimos años de posibles riesgos durante los meses de verano, y han instado a aumentar la prevención y vigilancia entre las personas vulnerables, el ISCIII sostiene que la exposición a esta bacteria –por ejemplo, el baño en el Mar Mediterráneo- es segura en la población general, tal y como muestra la evidencia científica.
En un vídeo divulgativo en la web del ISCIII, la investigadora del Centro Nacional de Microbiología (CNM) Silvia Herrera expone las claves de esta bacteria.
Así, explica que las bacterias del género Vibrio forman parte natural de los ecosistemas marinos y se pueden encontrar de forma natural en las aguas costeras, marítimas y salubres de todo el mundo, incluido en España, insiste.
De hecho, siempre ha habido presencia de estas bacterias en las costas españolas y eso no significa “que sea un problema de salud pública”. Algunas especies de esta bacteria son infecciosas pero el riesgo “es muy bajo”.
Cuidado al comer mariscos crudos
El consumo de marisco crudo o poco cocinado es una de las dos vías de transmisión de la bacteria Vibrio vulnificus o “bacteria come carne”, ten cuidado al comer Moluscos bivalvos que filtran y concentran microorganismos como son:
Almejas, mejillones, ostras o berberechos, entre otros, presentes en el agua.
Otra forma de transimión es la exposición de heridas abiertas en aguas contaminadas, donde las bacterias pueden estar de forma natural. Sin embargo, la exposición a la bacteria no supone el inicio de la enfermedad.
De hecho, la mayoría de las personas en contacto con estas bacterias no desarrolla la patología. Son cuadros gastrointestinales leves o moderados, “que se resuelven sin complicaciones”.
Para que se desarrolle la enfermedad, explica la científica, es necesario que se alineen dos factores:
Que la temperatura y las condiciones de salinidad sean las adecuadas para la proliferación de estas bacterias.
Que además, el individuo tenga patologías previas o un sistema inmunitario comprometido.
“Por lo tanto, el riesgo para la salud en general es muy bajo”, reitera.
En ocasiones, de forma popular esta especie se conoce como “bacteria carnívora” o “come carne”, un término que para la experta es “científicamente impreciso y alarmista”.
El motivo es que la infección grave produce un proceso necrotizante en los tejidos de la zona afectada pero solo en los individuos vulnerables con patologías previas y un sistema inmune debilitado.
Por eso, insiste, el riesgo para la población general es "muy bajo", apunta en el vídeo de la web del ISCIII.
Con información de N+ y EFE.
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