La actual epidemia de ébola originada en la República Democrática del Congo es la tercera más grande de la historia. Así lo dio a conocer la Organización de las Naciones Unidas (ONU). No obstante, funcionarios advierten que “la verdadera magnitud de la crisis aún se está revelando”.
En la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda se han confirmado 471 contagios de la cepa Bundibugyo del virus del ébola.
Los dos países afectados por la epidemia se han confirmado 84 fallecimientos.
Hasta el momento, no existe una vacuna contra la variante Bundibugyo del virus, aunque no se descarta que una sea desarrollada y aprobada antes de que termine el año.
La tercera peor epidemia de ébola registrada
A través del Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés), la ONU señaló que la actual epidemia de ébola ya se ha convertido en la tercera más grande de la historia. A poco más de dos semanas de haberse identificado el brote en la provincia de Ituri, en la RDC, los casos sospechosos se cuentan por cientos.
El virus Bundibugyo, para el que no existen tratamientos específicos ni una vacuna, se ha extendido a otras dos provincias congoleñas, Kivu del Norte y Kivu del Sur. Además, ha sido identificado en la vecina Uganda.
Hasta el 4 de junio del 2026, la República Democrática del Congo ha confirmado 452 contagios. Además ha confirmado 82 fallecimientos. En el caso de Uganda, se han confirmado 19 casos hasta el 5 de junio. En aquel país se han confirmado 2 fallecimientos.
El Ministerio de Salud de la RDC señaló en su más reciente informe que un total de 258 pacientes se encuentran en aislamiento o en cuidado hospitalario; y solo ocho personas se han recuperado. El informe, que sumó 71 casos confirmados, incluidas 21 muertes, ha hecho sospechar a las autoridades sanitarias que actualmente hay “una transmisión comunitaria rápida y continua”.
En este momento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) no mantiene un pronóstico optimista sobre el desarrollo de la epidemia. El director de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró durante una visita a la ciudad de Bunia, capital de Ituri, que el brote está “superando la capacidad de respuesta”.
El motivo no se debe únicamente a la falta de infraestructura y recursos para combatir los posibles contagios, sino también al desarrollo de un conflicto armado en la región. Según el funcionario, la República Democrática del Congo es el epicentro de una “catastrófica colisión entre enfermedad y conflicto”.
Ébola pone en riesgo seguridad alimentaria de RDC
El Programa Mundial de Alimentos se ha involucrado en la lucha contra la epidemia de ébola debido a que esta pone en riesgo la seguridad alimentaria de la región. Al respecto, el funcionario de la ONU Sib Ollo señaló en un comunicado:
“Si no actuamos, la situación podría descontrolarse rápidamente”.
Por su parte, Olivier Nkakudulu, también funcionario de la WFP, señaló en el mismo comunicado que la llegada del virus del ébola puede empeorar la actual situación alimentaria de la región, debido a que un posible confinamiento obligará a cientos de personas a dejar sus casas y mudarse de región:
“La inseguridad alimentaria no comenzó con el ébola, pero el ébola la agrava. Si se confina a la gente, necesitarán alimentos. Y si no los reciben, se desplazarán”.
Ambos funcionarios coinciden en que aún está por verse “la verdadera magnitud de la crisis”, como explicó Ollo. Por su parte, Olivier Nkakudulu lamentó que la respuesta de la población no contribuye a combatir la epidemia de ébola:
“Hay una expansión geográfica del brote y existe una negación entre la población, por lo que es muy difícil contenerlo”.