Flores, Música y Memoria en los Cementerios: Así Conmemora México el Día de Muertos
Entre flores de cempasúchil y veladoras, las familias recuerdan a sus difuntos.

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Entre flores de cempasúchil y veladoras, las familias recuerdan a sus difuntos.

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Entre arreglos de cempasúchil, veladoras encendidas, música y platillos preparados con cariño, miles de familias mexicanas acudieron a los panteones para recordar a quienes ya no están. Desde temprana hora del domingo previo al Día de Muertos, los cementerios de distintas regiones del país comenzaron a recibir a visitantes que, como cada año, llegaron con flores, herramientas de limpieza y recuerdos.
La escena se repitió en distintos puntos de México. Hubo quienes llevaron comida para compartir simbólicamente con sus difuntos, quienes contrataron músicos para escuchar una canción especial y quienes, en silencio, se limitaron a colocar flores y dedicar una oración.
En Culiacán, Xalapa y el Panteón Dolores, la jornada de Día de Muertos transcurrió entre muestras de afecto, historias familiares y tradiciones que pasan de una generación a otra. También hubo operativos de seguridad y llamados a la prevención.
En Culiacán, Sinaloa, los panteones comenzaron a recibir a cientos de personas que aprovecharon la jornada para visitar las tumbas de sus familiares.
En el Panteón Municipal, las escenas se repitieron entre pasillos: hijos que acudieron a recordar a sus padres, hermanos que se reencontraron frente a una sepultura y familias completas que dedicaron varias horas a limpiar y arreglar los espacios donde descansan sus seres queridos.
Las tumbas recuperaron su color con flores multicolores, fotografías, globos y veladoras. Algunas familias realizaron trabajos de mantenimiento y remodelación de las lápidas; otras llevaron únicamente lo necesario para pasar un momento junto a sus difuntos.
La visita también estuvo acompañada de un operativo de seguridad. Elementos de la Policía Municipal cerraron algunos tramos viales y bulevares cercanos a los cementerios, mientras que personal de la Cruz Roja y Protección Civil instaló puestos de auxilio para atender cualquier emergencia.
Jaime Castro, por su parte, compartió una costumbre familiar que mantiene viva cada año: llevar globos, flores, cruces y velas para rezar el Rosario, el Ave María y el Padre Nuestro en memoria de los pequeños que perdieron la vida.
También estuvo Rosa del Carmen, quien recorrió las tumbas de más de ocho familiares, entre ellos su esposo y su padre, ambos fallecidos cuatro años atrás. Aunque reconoció que la inseguridad en la zona había provocado que algunas personas dejaran de acudir, aseguró que estas fechas representan una oportunidad para regresar y demostrar que sus seres queridos siguen presentes en la memoria familiar.
En Xalapa, Veracruz, la visita a los panteones comenzó desde la víspera del 2 de noviembre. Para muchas familias, llegar con anticipación es parte de una tradición profundamente arraigada, relacionada con la creencia popular de que las almas de los difuntos regresan a mediodía para reunirse con sus seres queridos.
Por eso, las tumbas deben estar limpias, adornadas y listas para recibirlos.
Durante la jornada, el ambiente en los cementerios tuvo algo de solemnidad y mucho de convivencia.
Para Guillermina Ortíz, uno de los aspectos más importantes de esta celebración es que las nuevas generaciones conozcan y mantengan estas costumbres. La intención, explicó, es que sus hijas también aprendan a recordar a sus familiares y comprendan el significado de estas visitas.
Gabriela coincidió en que el Día de Muertos es una oportunidad para expresar cariño incluso después de la muerte. Llevar los alimentos que más disfrutaban los familiares cuando estaban vivos, dijo, es una manera de ofrecerles un último apapacho y mantener viva su presencia.
Esa misma tradición se reproduce en los hogares, donde las familias preparan altares con fotografías, veladoras, flores y los platillos favoritos de quienes esperan recordar durante estas fechas.
En el Panteón Dolores, la afluencia fue menor que en años anteriores, pero eso no impidió que las familias llegaran con muestras de cariño para sus difuntos. Entre las tumbas individuales y las sepulturas familiares, donde descansan varias generaciones, se vivieron momentos que reflejaron las distintas maneras de enfrentar la ausencia.
Una de las escenas más significativas fue la de la familia Nava: Elena llegó con más de una decena de guisados tradicionales para colocarlos sobre la tumba de sus padres. Rajas con papa, chicharrón con chile, chiles rellenos, calabazas, nopales en chile rojo, chilaquiles y bolillos formaron parte del menú preparado especialmente para la ocasión.
Sin embargo, no todas las visitas estuvieron marcadas por la convivencia. Para Blanca, acudir al panteón significó volver a enfrentar una pérdida todavía reciente: la de su hijo Carlos Oswaldo Vargas, de 17 años, quien murió seis meses atrás en un accidente de motocicleta.
Entre flores, globos y oraciones, la madre encontró en esta fecha un espacio para expresar el dolor que permanece desde su partida. También aprovechó la ocasión para enviar un mensaje a los jóvenes: utilizar casco y conducir con responsabilidad.
Visitantes como Silvia Estrada y Margarita también destacaron que acudir cada año al cementerio es una costumbre heredada de sus padres y abuelos. Para ellas, regresar significa cumplir con una enseñanza familiar: no olvidar a quienes estuvieron antes y mantener vivo su recuerdo.
Janitzio, Michoacán, se ha convertido en uno de los escenarios más emblemáticos del Día de Muertos en México; con la tradición de velar las tumbas a la luz de las velas, ha inspirado cientos de imágenes y películas.
Sin embargo, este año, el acceso a turistas estará restringido por obras en la zona. Sin embargo, se habilitó un mirador en el que turistas puedan acurrir a observar las velaciones del Día de Muertos en Janitzio.
En las calles de Patzcuaro, turistas nacionales y extranjeros llenan las calles para observar las celebraciones de la noche de Muertos. En medio del aroma a cempasúchil y la luz de miles de velas, disfrutan el color y el profundo respeto de esta emblemática celebración.
Con información de N+, Erika Palma, Guadalupe Madrigal y Pedro Morales.
TLS
