La construcción de un nuevo viaducto elevado que conectará la zona de Santa Fe con la Garita de Otay generó inconformidad entre residentes de distintos fraccionamientos de Tijuana, quienes este sábado realizaron una manifestación para expresar su rechazo a la obra.
Los participantes señalaron que el proyecto ya ha provocado afectaciones a la movilidad y al entorno urbano, por lo que advirtieron que continuarán con acciones para exigir que se revisen los trabajos.
¿Por qué se oponen al nuevo viaducto?
Durante la protesta, los vecinos explicaron que las obras han ocasionado la reducción de carriles sobre el bulevar Lázaro Cárdenas, lo que ha incrementado la carga vehicular en la zona.
Asimismo, señalaron que los trabajos se realizan de manera constante, generando ruido que afecta a quienes habitan en los fraccionamientos cercanos.
Los manifestantes también denunciaron que, para la construcción de los cimientos del viaducto, se han retirado áreas verdes y luminarias ubicadas en los camellones, lo que, aseguran, ha modificado el entorno del sector.
Comerciantes prevén afectaciones económicas
Representantes del sector gastronómico expresaron su preocupación por el impacto que podría tener la obra en los negocios ubicados sobre el corredor, al considerar que algunos establecimientos quedarán debajo de la estructura elevada, lo que podría disminuir su visibilidad y la afluencia de clientes.
Los residentes insistieron en que buscan que las autoridades reconsideren el proyecto y tomen en cuenta las afectaciones que, afirman, enfrentan las colonias aledañas.
A la manifestación acudieron habitantes de los fraccionamientos Otay Rinconada, Otay Constituyentes, Fovissste I, II y III, ITR, Otay Centenario, Maestros Universitarios, Murúa y Otay Vista.
Los inconformes adelantaron que continuarán realizando protestas pacíficas y promoverán amparos legales con el objetivo de buscar la suspensión de la construcción del viaducto elevado.
Información Perla Velázquez
APG