Hallan el Blázar Más Lejano Jamás Visto en la Juventud del Universo
Científicos captaron el chorro de materia que expulsaba un agujero negro supermasivo hace 8 mil millones de años

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Científicos captaron el chorro de materia que expulsaba un agujero negro supermasivo hace 8 mil millones de años

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En el corazón de las galaxias hay agujeros negros supermasivos que arrastran y exprimen la materia en remolinos gravitatorios. En ocasiones, estos huracanes proyectan chorros de energía que apuntan a la Tierra y que conocemos como blázares. Ahora, científicos han hallado el blázar más lejano (y por lo tanto el más antiguo) jamás visto, en la infancia del cosmos.
Hasta hace pocas décadas, los astrofísicos sospechaban que el universo no fue un sitio especialmente animado en su juventud. Se le pensaba como un tiempo desprovisto de grandes galaxias, donde los procesos cósmicos ocurrían lentamente.
Ahora, instrumentos como el telescopio espacial James Webb han revelado que, muy por el contrario, los primeros eones del universo fueron tiempos violentos. Entre 2 mil y 3 mil millones de años después del Big Bang ocurrió el llamado “Mediodía Cósmico”, un periodo de rápida formación de estrellas, donde crecieron rápidamente los agujeros negros supermasivos.
Ahora, un grupo de investigadores de la Universidad de Ginebra ha encontrado el blázar OP 313. Se ubica a 8 mil millones de años luz y se le considera el más lejano jamás visto.
El hallazgo fue hecho con la ayuda del telescopio MAGIC, ubicado en el Observatorio Roque de los Muchachos, en las Islas Canarias, España. Este cuásar que apunta a la Tierra nació apenas 5 mil millones de años después del Big Bang, lo que se situaría al filo del Mediodía Cósmico.
Al respecto, Axel Arbet-Engels, miembro del equipo investigador, explicó en un comunicado:
“Hace unos 11.000 millones de años, el universo experimentó un periodo de máxima actividad conocido como el "mediodía cósmico", caracterizado por una intensa tasa de formación de estrellas y galaxias”.
Y añadió:
“Cuando esta fase de intensa actividad se desaceleró y las galaxias comenzaron a evolucionar y madurar, el universo entró en una etapa más tranquila que perdura hasta nuestros días”.

La primera emisión de rayos proveniente de este blázar fue detectada en 2023. Desde entonces, los astrónomos han continuado el estudio del agujero negro supermasivo ubicado en el núcleo de este blázar y que actúa como un acelerador de partículas cósmico.
Una peculiaridad de los chorros de materia provenientes de blázares es que desplazan electrones a velocidades cercanas a la de la luz. La relatividad señala que es imposible que un objeto con masa pueda alcanzar la velocidad de la luz, así que, aunque son muy ligeros, los electrones no pueden alcanzar a los fotones. No pueden viajar a la velocidad de la luz.
Sin embargo, el agujero negro supermasivo que alimenta el blázar acelera estas partículas hasta los límites de la materia. Por ello, de estos blázares se dice que son “relativistas”, porque sus partículas se mueven al filo de las reglas que impone el universo.
Al respecto, Domenico Della Volpe, miembro del equipo e investigador de la Universidad de Ginebra, explicó:
“En lo que se conoce como el escenario leptónico, los electrones son acelerados a velocidades cercanas a la de la luz dentro de un potente chorro de plasma expulsado por el agujero negro supermasivo central de OP 313”.
“Al chocar con fotones de menor energía que rodean el agujero negro, los electrones transfieren parte de su considerable energía a dichos fotones, impulsándolos así a niveles energéticos propios de los rayos gamma de muy alta energía”, añadió el colaborador del artículo publicado en Astronomy & Astrophysics.