Científicos del Centro de Ciencias Genómicas (CCG), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), descubrieron nuevas características de una súper bacteria mortal, que puede transmitirse de una especia a otra; aquí los detalles del resultado del estudio encabezado por el investigador Santiago Castillo Ramírez.
¿Cuál es la súper bacteria mortal?
La Dirección General de Comunicación Social de la UNAM, publicó un boletín hoy, 28 de julio de 2026, en el que detalló los resultados del estudio sobre una súper bacteria, liderado por Santiago Castillo Ramírez, investigador del Centro de Ciencias Genómicas, campus Morelos.
Se trata de la bacteria Acinetobacter baumannii, que además de ser resistente a los antibióticos, dejó de ser un patógeno hospitalario para convertirse en una amenaza global presente en varias fuentes.
Puntos clave sobre la súper bacteria Acinetobacter baumannii
El grupo de científicos analizó más de 23,000 genomas, provenientes de más de 100 países, y confirmó que la súper bacteria se aloja en 95 fuentes distintas, entre ellas animales, plantas, alimentos como la leche, carne, frutas y verduras, así como en agua de ríos y aguas residuales.
Los investigadores alertaron por su potencial zoonótico, lo cual significa que el patógeno se puede transmitir de una especia a otra, entre distintas especies y seres humanos, es decir, “una enfermedad infecciosa que se contagia de forma natural de los animales vertebrados a las personas y viceversa, generalmente causada por virus, bacterias, parásitos u hongos”.
Santiago Castillo señaló que hay fuentes, como los perros y las aguas residuales, que están en contacto directo con los humanos, que tienen influencia antropogénica demasiado alta: “La bacteria pudo adquirir esos genes de resistencia recientemente, por lo que es importante tener una eficiente vigilancia epidemiológica”.
La investigación reveló que la bacteria puede infectar a más de 30 especies de animales, entre los que se incluyen perros, gatos, vacas, caballos, cerdos, garzas, salmones y gusanos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica a la bacteria Acinetobacter baumannii como un patógeno crítico, ya que causa infecciones difíciles de tratar y requiere urgentemente el desarrollo de nuevos antibióticos o terapias.
La bacteria posee una gran capacidad para adquirir genes de resistencia mediante plataformas genéticas específicas, conformando un “resistoma".
Debido a su resistencia a los antibióticos, los científicos enfatizaron en la necesidad de una vigilancia epidemiológica que integre la salud ambiental con la humana.
Los hallazgos científicos subrayaron la necesidad de superar la visión antropocéntrica, reconociendo que la salud humana está intrínsecamente ligada a la de los animales y el medio ambiente.
RMT