¿Buscas un experimento sencillo que puedas realizar en casa? Te contamos cómo fabricar una nube usando una botella de plástico.
Hacer nubes en casa: ¿Qué necesito para el experimento?
Los materiales necesarios para este experimento no podrían ser más sencillos. Para fabricar una nube en casa vamos a necesitar:
Una botella de plástico PET, con taparrosca
Una bomba manual de aire para inflar
Una válvula para inflado de balones
Una chincheta
Agua
Cabe señalar que este experimento es apto para niñas y niños, pero debe ser vigilado en todo momento por un adulto. Ahora sí, vamos a fabricar una nube.
Te explicamos paso a paso cómo hacer una nube con una botella de plástico
Con la chincheta, haremos un pequeño agujero en la taparrosca de plástico. Este paso lo dejaremos en manos del adulto responsable.
Acto seguido, vamos a vertir un poco de agua dentro de la botella. Con un pequeño chorro será más que suficiente.
Mientras mantenemos tapado el agujero de la tapa con el dedo, vamos a agitar con fuerza la botella. El propósito es que el agua cubra las paredes de la botella.
Una vez que toda la superficie interior de la botella ha tocado el agua, vamos a insertar la válvula para inflar balones en la taparrosca. ¡No vayas a desenroscar la tapa!
Ahora tendremos que inflar con fuerza nuestra botella.
Como paso final, desenrosca la taparrosca de la botella de plástico. Si seguiste los pasos de forma correcta, escucharás el ruido de una pequeña explosión y verás una nube que aparece por la boca de la tapa.
Has fabricado una nube con un poco de agua y una botella de PET.
¿Por qué funciona este experimento? Así se comportan los gases de los refrigeradores y en las nubes
La clave detrás de este experimento está en la cantidad de aire que hemos introducido en nuestra botella. Cuando inflamos la botella, el aire se comprime y ante la presión se calienta.
Este es el gran truco detrás de los aires acondicionados y los refrigeradores. Emplean una curiosa característica de los gases que podemos resumir en dos reglas:
Cuando un gas se comprime, se calienta.
Cuando un gas se expande, se enfría.
En este caso, el aire calienta el agua dentro de la botella y obliga a muchas de sus moléculas a convertirse en vapor, es decir, pasar del estado líquido al gaseoso. Cuando retiramos la taparrosca, el aire del exterior, que está más frío, entra en contacto con el interior de la botella. Como resultado, el vapor se libera en minúsculas gotas, que parecen una nube, ¡porque son una nube!
En el cielo, el vapor sigue las mismas reglas: cuando el gas se comprime, se calienta; y cuando se expande, se enfría. Cuando el aire húmedo asciende a las partes altas de la atmósfera, se expande y se enfría. En este momento, las gotas de vapor se condensan y forman las nubes.
La única diferencia con nuestro experimento es que las nubes del cielo tienen un secreto: las gotas de agua se forman alrededor de una partícula sólida, que llamamos núcleo de condensación. Podemos añadir ese factor al experimento con el humo de un cerillo, pero ese experimento deberá esperar para otro día.