Tepito, en la alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México (CDMX), decenas de jóvenes subieron al ring con un objetivo que va mucho más allá de ganar una pelea: demostrar que el llamado “barrio bravo” también puede ser semillero de talento, disciplina y oportunidades. La primera edición de “Nocaut Tepito” reunió 25 combates amateur y dejó historias como la de Joseph Nolasco, un adolescente de 15 años que sueña con convertirse en campeón mundial y sacar adelante a su familia.
El evento se realizó en el cruce de Avenida del Trabajo y Avenida del Peñón, donde el boxeo se convirtió en una vitrina para mostrar otra cara de Tepito. Bajo la frase “el barrio existe porque resiste”, organizadores, entrenadores, familias y habitantes buscaron romper con la imagen de violencia y nota roja que durante años ha acompañado a esta zona de la capital.
Durante “Nocaut Tepito” se llevaron a cabo 25 peleas amateur en las que participaron jóvenes deportistas de la Ciudad de México y el Estado de México. Desde las 11 de la mañana y hasta las 3 de la tarde, los competidores subieron al cuadrilátero acompañados por los gritos y aplausos de familiares, vecinos y asistentes.
Uno de los entrenadores presentes fue Miguel Miky Mancera, entrenador profesional, quien destacó que este tipo de encuentros buscan abrir oportunidades para los jóvenes y demostrar que en Tepito también existe talento deportivo:
“Tepito no nada más es violencia, no nada más es lo que se habla de la nota roja. Tepito fomenta el boxeo. En este caso es un evento de 25 peleas para que toda la juventud pueda dar otra forma de que vean a Tepito proyectado, con el Tepito competitivo, donde hay talento, donde los jóvenes se vienen a romper para salir adelante”.
La organizadora Mariana Granados también resaltó el significado de ver a menores y adolescentes practicando este deporte como una alternativa para construir su futuro: “Hay niños boxeando por un mejor futuro para México, para Tepito”.
Las peleas no solo dejaron ganadores y derrotas. Para quienes acudieron al encuentro, el deporte representa una herramienta capaz de ofrecer disciplina y mantener a niños y adolescentes enfocados en objetivos personales. En un barrio cuya imagen pública suele estar vinculada con hechos de violencia, los participantes buscaron colocar el foco en las historias de esfuerzo que también nacen entre sus calles.
Un habitante de Tepito que presenció la jornada hizo un llamado a los jóvenes para acercarse al entrenamiento y aprovechar los beneficios de la actividad física:
“El deporte es muy bueno para todos los chavos, que se vengan a entrenar, que entrenen, que entrenen”.
Entre todos los participantes hubo un adolescente que concentró una de las historias más personales de la jornada. Tiene apenas 15 años, pero acumula años de preparación y una meta que apunta a lo más alto del boxeo profesional.
Joseph Nolasco, conocido en el cuadrilátero como El Matador, nació en Tepito y ha pasado prácticamente toda su vida en el barrio. A sus 15 años ya sabe lo que quiere conseguir: convertirse algún día en campeón del mundo y utilizar el boxeo para ayudar a sacar adelante a su familia.
El adolescente explicó que crecer en Tepito no obliga a los jóvenes a seguir un camino relacionado con la violencia. Para él, disciplinas como el boxeo, el futbol o el basquetbol pueden convertirse en alternativas para perseguir una meta. En “Nocaut Tepito”, Joseph consiguió además una victoria por decisión dividida:
“Yo aquí nací, ahora sí que toda mi infancia, toda mi vida he estado aquí. Hay maldad, pero uno se puede alejar de eso, se puede alejar del mal camino y realizar lo que le gusta, por ejemplo el futbol, el básquet. No necesariamente tiene que ser el boxeo para sobresalir de aquí. Me entreno físicamente, mentalmente, de la mano de Dios y de mis padres. Hoy gané por decisión dividida”.
Detrás de la historia de Joseph también está el esfuerzo de su familia. Su madre, Paola, estuvo presente para apoyarlo durante la pelea y relató a N+ FORO que el adolescente comenzó a entrenar desde los 6 años. De acuerdo con ella, Joseph suma alrededor de 80 peleas, una cifra especialmente llamativa para un boxeador de apenas 15 años.
Paola explicó que el respaldo familiar implica acompañarlo en aspectos como la disciplina, la alimentación y todo aquello que necesita para continuar con su preparación. Su objetivo es respaldar la decisión de su hijo mientras persigue el sueño de llegar a lo más alto del boxeo:
“Tiene 80 peleas, desde los 6 años empezó a entrenar y siempre apoyándolo con lo que ocupe él para que entrene. Disciplina, alimentación. Yo queriendo lo que él quiere llegar a hacer, pues campeón del mundo, y yo apoyando en lo que él quiera”.
La primera edición de “Nocaut Tepito” terminó con una imagen distinta a la que frecuentemente se asocia con el barrio: adolescentes con guantes de boxeo, familias apoyándolos y jóvenes de la Ciudad de México y el Estado de México compitiendo frente a vecinos y asistentes.
Las 25 peleas se convirtieron así en algo más que una competencia deportiva. Para organizadores y participantes, fueron una forma de reivindicar a Tepito como un lugar donde también existen deporte, música, arte y jóvenes que buscan oportunidades para salir adelante.
Historias como la de Joseph resumen ese mensaje. Con 15 años, una trayectoria que comenzó cuando tenía 6 y el sueño de convertirse en campeón mundial, El Matador salió del ring con una victoria por decisión dividida y con la misma aspiración con la que llegó: demostrar que el lugar donde se nace no tiene que determinar hasta dónde se puede llegar.