Una mujer brasileña fue encontrada culpable de hostigar de forma reiterada al integrante de BTS, Jungkook, y recibió una pena de prisión. Pero hay un detalle clave que el ARMY necesita conocer sobre esta sentencia.
El veredicto
El Tribunal del Distrito Oeste de Seúl dictó sentencia el pasado 8 de mayo de 2026, imponiendo una condena de un año de prisión suspendida con dos años de periodo de prueba. Esto significa que la mujer no ingresará a la cárcel siempre y cuando no vuelva a delinquir ni incumpla las condiciones establecidas durante los próximos dos años.
En pocas palabras: la acosadora no pisará la cárcel, al menos por ahora. Sin embargo, cualquier infracción durante ese periodo podría activar la pena y enviarla directamente a prisión.
¿Qué hizo exactamente?
Los hechos ocurrieron entre diciembre de 2025 y enero de 2026. La mujer visitó la residencia de Jungkook en al menos 22 ocasiones durante ese periodo, en algunos casos tras ignorar advertencias policiales y medidas de restricción.
Uno de los episodios más perturbadores del caso: tocó el timbre de la residencia de Jungkook hasta 133 veces en un solo día. El tribunal calificó esta conducta como un reflejo de un nivel extremo de obsesión.
La situación escaló cuando intentó ingresar a la propiedad aprovechando la entrada de un repartidor de comida, logrando acceder brevemente a través de una puerta lateral que se encontraba abierta durante una entrega. Ese incidente provocó su detención el 13 de diciembre de 2025, aunque fue liberada al día siguiente con una advertencia formal.
Ante la reincidencia, las autoridades emitieron una orden de restricción que le prohibía acercarse a menos de 100 metros de Jungkook o de su residencia. Pese a ello, la acusada siguió presentándose en el lugar, por lo que el caso fue enviado a la fiscalía en febrero.
¿Por qué no va directo a la cárcel?
El tribunal tomó en cuenta varios factores atenuantes: la mujer no logró ingresar a los espacios privados de la vivienda, permaneció detenida cerca de tres meses y su conducta respondía a una obsesión de tipo romántico sin intención de causar daño físico al artista.
Adicionalmente, la sentencia tomó en cuenta los tres meses que la mujer ya pasó detenida y el hecho de que será expulsada definitivamente de Corea del Sur cuando el fallo quede firme, por lo que se estimó que existe un bajo riesgo de reincidencia.
Un patrón que no cesa
Este caso no es un hecho aislado en la vida del cantante. En junio de 2025, una mujer china fue detenida tras intentar ingresar a su vivienda el día de su salida del servicio militar. En octubre de 2025, una mujer surcoreana fue investigada por ingresar sin autorización al estacionamiento del edificio donde reside el cantante. En noviembre del mismo año, una mujer japonesa fue acusada tras intentar forzar la cerradura de la residencia.
Ante esta situación, el propio Jungkook había advertido públicamente que tomaría acciones legales contra quienes invadieran su privacidad.