Karina Fuentes, sobreviviente de un presunto feminicidio en grado de tentativa ocurrido en la colonia Gabriel Hernández, en la alcaldía Gustavo A. Madero, Ciudad de México (CDMX), sigue enfrentando las secuelas físicas y emocionales del ataque que casi le cuesta la vida. A casi tres años de los hechos, su principal preocupación ya no es únicamente recuperarse de las graves quemaduras que sufrió, sino que el caso no quede impune.
De acuerdo con las investigaciones, Agustín “N” era buscado por las autoridades desde diciembre de 2023, señalado de haber atacado brutalmente a Karina dentro de su vivienda y frente a sus hijos. La víctima asegura que el hombre llegó a su casa, la roció con alcohol y después le prendió fuego antes de escapar.
Karina Fuentes, víctima de violencia de género, relató el momento que marcó su vida para siempre.
“Me quemó, llegó a la casa y me prendió fuego sin ninguna explicación, sus únicas palabras fueron: si no eres mía no vas a ser para nadie”.
Un ataque que dejó graves secuelas y una larga recuperación
El 7 de diciembre de 2023, Karina Fuentes sufrió quemaduras de primer y segundo grado en distintas partes del cuerpo. Las lesiones afectaron el pecho, la mano, la pierna y la espalda, lo que derivó en múltiples intervenciones médicas y un proceso de recuperación que continúa hasta la fecha.
Las consecuencias del ataque han sido profundas. Además del impacto físico, la víctima ha tenido que enfrentar un largo camino de tratamientos médicos, rehabilitación y atención especializada para intentar recuperar parte de su calidad de vida.
Karina Fuentes explicó que, pese al tiempo transcurrido, las secuelas siguen presentes.
“Hasta ahorita sigo en tratamiento, sigo con medicamento, ha sido un proceso muy difícil y después de casi tres años sigo luchando contra eso”.
La familia vivió bajo amenazas mientras el presunto agresor permanecía libre
Durante el tiempo que Agustín “N” permaneció prófugo, la familia de Karina asegura que vivió con miedo constante. Según sus familiares, las amenazas no cesaron y el temor de una nueva agresión se convirtió en parte de la vida cotidiana.
Maximino Torres, tío de Karina, recordó que incluso el día del ataque tuvieron que actuar rápidamente en medio del caos provocado por el fuego y la desesperación.
“Forcejeé con él, pero como los gritos y el humo de la lumbre estaban en el cuarto, pues preferí mejor que se fuera él y lo solté y bajé a ver… Hemos estado en tensión de que no sea que cualquier día vaya a venir y como es violento, nos vaya a causar un daño más grave”.
El familiar también señaló que las amenazas continuaron durante los años posteriores al ataque, lo que incrementó la preocupación por la seguridad de toda la familia.
“Más que nada un alivio por la seguridad de mi sobrina porque mientras él anduviera así libre pues iba a ser una amenaza, de hecho varias veces nos amenazó, nos hablaba y que se van a morir y quién sabe qué”.
Karina acusa que hizo el trabajo de investigación durante años
La sobreviviente también cuestionó la actuación de las autoridades encargadas del caso. Según su testimonio, agentes de investigación y personal ministerial de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México le pidieron en distintas ocasiones mantener contacto con su presunto agresor para intentar rastrear su ubicación.
Karina afirma que cuando fue localizado en algunas ocasiones, incluso en Tepito y posteriormente en el norte del país, la detención no se concretó bajo el argumento de que resultaba peligroso capturarlo.
Ante esta situación, la víctima expresó su frustración por el tiempo que ha transcurrido sin que exista un avance definitivo en la causa penal relacionada con el ataque que sufrió.
“Prácticamente estos tres años yo les he hecho su trabajo, me han expuesto a mí también”.
Fue detenido en Nuevo León y enfrenta otros señalamientos
De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones, Agustín “N” fue capturado por policías de Monterrey, Nuevo León, luego de presuntamente agredir a elementos de seguridad en la zona centro de la ciudad.
Además, enfrenta señalamientos por delitos distintos al caso de Karina, entre ellos violación y violencia familiar. Actualmente permanece recluido en el Centro de Reinserción Social Número 1, ubicado en el municipio de Apodaca, Nuevo León.
Para Karina, el hecho de que el hombre permaneciera libre durante tanto tiempo representa una señal preocupante, ya que asegura que pudo continuar ejerciendo violencia contra otras mujeres.
Karina Fuentes cuestionó la actuación de las autoridades y expresó su indignación por la falta de resultados en su caso.
“Entonces hasta cuántas mujeres más o qué van a esperar, qué va a esperar a la fiscalía, entonces hasta que sí mate a una… Por eso ahora entiendo a tanta mujer que hace sus cierres, ahora las entiendo porque piden justicia que no les dan”.
La exigencia de justicia sigue vigente
Aunque la captura de Agustín “N” representa un avance, la batalla legal de Karina Fuentes aún está lejos de concluir. Hasta el momento, el presunto agresor fue vinculado a proceso por los delitos que enfrenta en Nuevo León, mientras la víctima espera que la Fiscalía de la Ciudad de México ejecute la orden de aprehensión relacionada con el ataque ocurrido en Gustavo A. Madero.
La sobreviviente confía en que las próximas acciones de las autoridades permitan que el caso avance y que finalmente se haga justicia por el intento de feminicidio que cambió su vida.
Karina Fuentes lanzó un llamado directo a las autoridades capitalinas.
“Exijo justicia, exijo que la fiscalía de la CDMX se mueva, que por una vez después de estos casi 3 años ya hagan su trabajo como debe ser”.