El huracán Rachel se intensificó a categoría 2 y provocará lluvias intensas y fuertes en varios estados del Pacífico mexicano, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
En las primeras horas de este jueves 1 de octubre 2026, el huracán Rachel se intensificó a categoría 2 y de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), se ubicó a 370 kilómetros al sur de Cabo San Lucas, Baja California Sur, y a 430 kilómetros al oeste-suroeste de Cabo Corrientes, Jalisco.
De acuerdo con el pronóstico del SMN, se espera que Rachel origine vientos de 50 a 60 kilómetros por hora (km/h), con rachas de 70 a 90 km/h en las costas de Jalisco y Colima, rachas de 50 a 70 km/h en el litoral de Michoacán (oeste), oleaje de 4.0 a 6.0 metros (m) de altura en costas de Jalisco y Colima, de 3.0 a 5.0 m en costas de Baja California Sur (sur), y de 2.0 a 4.0 m en los litorales de Sinaloa, Nayarit, Michoacán y Guerrero.
Además, en las próximas horas, el fenómeno ocasionará lluvias muy fuertes (de 50 a 75 milímetros [mm]) en Baja California Sur (sur), Sinaloa (centro y sur), Nayarit y Jalisco (oeste); vientos sostenidos de 40 a 50 km/h con rachas de 60 a 70 km/h en costas de Baja California Sur (sur); de 20 a 30 km/h con rachas de 40 a 60 km/h en costas de Sinaloa, Nayarit y Jalisco, así como oleaje de 4 a 6 metros (m) de altura en costas de Baja California Sur y de 3 a 4 m en costas de Sinaloa, Nayarit y Jalisco.
Asimismo, se prevé oleaje de entre cuatro y seis metros de altura en las costas de Jalisco, Colima y Michoacán.
Debido a su cercanía con costas nacionales, el SMN, en coordinación con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) mantiene una zona de prevención por efectos de vientos de tormenta tropical desde Punta San Telmo, Michoacán, hasta Playa Pérula, Jalisco, y una zona de vigilancia desde Playa Pérula hasta Cabo Corrientes, Jalisco.
El SMN anticipó que las precipitaciones generadas por Rachel podrían ocasionar deslaves, incremento en los niveles de ríos y arroyos, así como desbordamientos e inundaciones en zonas bajas de los estados mencionados, por lo que exhortó a la población a permanecer alerta de los avisos de las autoridades.
Rachel se convirtió en huracán apenas un día después de que Polo tocara tierra en dos ocasiones en el noroeste de México.