Arnaud Denis, actor y director francés, murió este martes 22 de septiembre, a los 43 años, tras recibir la eutanasia en Namur, Bélgica.
Fue una figura muy reconocida del teatro francés, llevaba tres años denunciando públicamente un deterioro físico severo que relacionó con una prótesis de polipropileno que le colocaron durante una cirugía de hernia inguinal en 2023.
La actriz Delphine Depardieu, amiga cercana del intérprete y una de las personas que lo acompañó en sus últimos momentos, contó a Le Parisien que Denis "se marchó aliviado, casi con una sonrisa". De acuerdo con su abogado, Philippe Courtois, la decisión se tomó después de consultar a tres médicos, ante los intensos dolores que el actor padecía desde hacía años.
La salud de Denis comenzó a deteriorarse tras una operación realizada el 17 de julio de 2023, en la que le implantaron una malla de polipropileno para tratar una hernia inguinal en el lado derecho del cuerpo.
Según su propio relato, en los tres meses siguientes perdió 17 kilos, dejó de alimentarse por problemas de motilidad intestinal, sufría dolores de cabeza incapacitantes y perdió parte de su audición y su visión.
El actor aseguró que acudió a urgencias 12 veces en un año y que durante mucho tiempo los médicos le dijeron que no tenía nada.
En abril de 2024 le retiraron el implante en Estados Unidos, pero su estado no mejoró. Posteriormente fue diagnosticado con encefalomielitis miálgica, también conocida como síndrome de fatiga crónica, y con síndrome ASIA, un trastorno inflamatorio y autoinmune que él vinculó con la prótesis, aunque los médicos han tratado esa relación con cautela.
A inicios de 2026, Denis contó a la prensa que ya no podía salir de casa, que había perdido su vida social y que sentía que ya no vivía con dignidad.
"Los médicos ya no tienen nada que ofrecerme", declaró entonces, y comparó su sufrimiento con el de un paciente con cáncer en fase terminal.
El 5 de enero de 2026, el actor presentó una denuncia por presuntas lesiones involuntarias ante la fiscalía de París. El caso fue archivado a finales de agosto por falta de pruebas.
En paralelo, fundó un colectivo de víctimas de prótesis de hernia, en el que reunió testimonios de cientos de pacientes que afirmaban haber sufrido complicaciones similares.
En sus últimos mensajes señaló directamente al fabricante de su implante y a la Agencia Nacional Francesa de Seguridad de los Medicamentos y Productos Sanitarios (ANSM), y acusó errores de diagnóstico y negligencia médica.
Sin alternativas médicas en su país, Denis solicitó la eutanasia en Bélgica. El 18 de marzo de 2026 ingresó en una unidad de cuidados paliativos mientras se evaluaba su petición, y meses después obtuvo la autorización.
Horas antes de morir, publicó en Facebook un extenso mensaje de despedida acompañado de una frase de Víctor Hugo: "Morir no es nada, lo terrible es no vivir".
En el mensaje también gradeció la empatía del personal médico belga y reprochó que Francia le hubiera negado tanto la atención que buscaba como la posibilidad de una muerte asistida; aseguró incluso que nunca tuvo acceso a cuidados paliativos en su país.
También pidió que nadie juzgara su decisión, la describió como una liberación y recordó que, antes de enfermar, había sido un hombre muy feliz.
Arnaud Denis nació en París el 31 de mayo de 1983. A los 20 años fundó la compañía Les Compagnons de la Chimère, con la que desarrolló gran parte de su carrera, y se formó con el maestro Jean-Laurent Cochet y en el Conservatorio Nacional Superior de Arte Dramático de París. En 2008, su compañía recibió el Premio Charles Oulmont de la Fondation de France.
En más de dos décadas participó en una veintena de montajes y dirigió otros tantos, con un repertorio que abarcó a Molière, Shakespeare, Oscar Wilde, Chéjov, Marivaux, Dostoievski, Ionesco e Ibsen.
Entre sus trabajos destacan Tartufo, El misántropo, Don Juan, El rey Lear, La importancia de llamarse Ernesto y El retrato de Dorian Gray. En 2009 ganó el Premio Brigadier por su labor como actor y director en Las mujeres sabias.
También escribió obras propias, como Núremberg, el fin de Goering. En 2017 interpretó a Jean Moulin en Jean Moulin, evangelio, papel que le valió una nominación a los Premios Molière, y su adaptación de Las amistades peligrosas sumó cuatro nominaciones a esos galardones y fue reconocida en 2025 por el Sindicato de Críticos. En cine participó en Yves Saint Laurent, de Jalil Lespert.
Para Delphine Depardieu, lo más injusto es que su carrera se detuvo cuando su trabajo atravesaba su mejor momento. Su caso abrió en Europa un debate sobre la seguridad de los dispositivos médicos, la atención al dolor crónico y el derecho a la muerte asistida.