Antes de que Elsa Aguirre se consolidara como una de las máximas figuras de la Época de Oro, ella y sus hermanas Alma Rosa e Hilda vivieron juntas el inicio de una historia poco conocida: la de tres jóvenes de Ciudad Juárez que llegaron al cine mexicano por la puerta de un concurso de belleza y que, a partir de ahí, tomaron caminos muy distintos dentro de la industria.
Un concurso de belleza que cambió tres destinos
La historia de las Aguirre comenzó en 1945, cuando Alma Rosa, Hilda y Elsa participaron juntas en un certamen organizado por Clasa Films Mundiales. Hilda obtuvo el tercer lugar, Alma Rosa el segundo y Elsa, la menor, el primero. El premio era la oportunidad de aparecer en un papel secundario de la película El sexo fuerte, y ese fue el punto de partida que las llevó, casi sin buscarlo, a firmar contrato para participar en tres cintas a lo largo de ese año.
El ingreso al medio no fue sencillo. Sus padres no veían con buenos ojos que las jóvenes se dedicaran al entretenimiento, y tras su segundo filme, su madre las retiró a las tres. Sin embargo, el gusto de Alma Rosa y Elsa por el cine resultó más fuerte, y lograron convencer a sus padres de continuar. Hilda fue la única que decidió no regresar y se alejó por completo de la actuación.