Antes de que Elsa Aguirre se consolidara como una de las máximas figuras de la Época de Oro, ella y sus hermanas Alma Rosa e Hilda vivieron juntas el inicio de una historia poco conocida: la de tres jóvenes de Ciudad Juárez que llegaron al cine mexicano por la puerta de un concurso de belleza y que, a partir de ahí, tomaron caminos muy distintos dentro de la industria.
Un concurso de belleza que cambió tres destinos
La historia de las Aguirre comenzó en 1945, cuando Alma Rosa, Hilda y Elsa participaron juntas en un certamen organizado por Clasa Films Mundiales. Hilda obtuvo el tercer lugar, Alma Rosa el segundo y Elsa, la menor, el primero. El premio era la oportunidad de aparecer en un papel secundario de la película El sexo fuerte, y ese fue el punto de partida que las llevó, casi sin buscarlo, a firmar contrato para participar en tres cintas a lo largo de ese año.
El ingreso al medio no fue sencillo. Sus padres no veían con buenos ojos que las jóvenes se dedicaran al entretenimiento, y tras su segundo filme, su madre las retiró a las tres. Sin embargo, el gusto de Alma Rosa y Elsa por el cine resultó más fuerte, y lograron convencer a sus padres de continuar. Hilda fue la única que decidió no regresar y se alejó por completo de la actuación.
Las hermanas que sí se quedaron en la pantalla
Alma Rosa y Elsa sí construyeron carreras dentro del cine mexicano, y en varias ocasiones compartieron créditos en cintas como Los viejos somos así, La liga de las muchachas, La perversa, Amar fue su pecado, Orgullo de mujer y Ama a tu prójimo, esta última junto a Mario Moreno "Cantinflas". Pese a que el público las asociaba como dupla, cada una fue construyendo también una trayectoria propia, por lo que sus caminos profesionales se cruzaron en pocas ocasiones más.
Alma Rosa se convirtió en protagonista de títulos como Nosotras las taquígrafas, Nosotras las sirvientas, El siete machos y El pecado de ser mujer. En el punto más alto de su carrera, en 1956, decidió pausarla para formar una familia; se casó y tuvo una hija, Emma Isela. El matrimonio no funcionó y, tras divorciarse, regresó al cine en 1958 con Ama a tu prójimo.
El retiro que decidieron tomar juntas
De acuerdo con lo que la propia Elsa Aguirre relató en entrevistas, ambas hermanas se reunieron un día para hablar sobre cómo sentían que el mundo del cine las estaba absorbiendo y no las dejaba vivir con normalidad. Tras horas de conversación, acordaron retirarse juntas del medio.
Así, en 1959, cuando Elsa tenía 29 años y Alma Rosa 30, ambas anunciaron en una gira de prensa su retiro de la actuación después de 15 años de carrera, con una frase que resumía su decisión: querían "ser unas muchachas como todas las muchachas".
El adiós, sin embargo, no fue igual de definitivo para las dos. Elsa regresó al cine en 1962 tras un complicado primer matrimonio y continuó su carrera durante varias décadas más. Alma Rosa, en cambio, mantuvo un perfil bajo durante 12 años, hasta que en 1971 volvió a la actuación con las películas Santa Fe y Volver, volver (también conocida como Entre monjas anda el diablo), junto a Vicente Fernández. Esa fue, finalmente, su despedida definitiva de la actuación.
Una despedida que llegó décadas después
Alma Rosa Aguirre Juárez nació el 19 de febrero de 1929 en Ciudad Juárez, Chihuahua, y desde 2018 vivía en La Casa del Actor, residencia para artistas retirados donde recibía la visita de sus hermanos Elsa y Jesús, así como de su hija. En una entrevista en 2020, la actriz aseguró vivir en paz con su pasado en el cine y sin miedo a la muerte.
Alma Rosa falleció el 27 de enero de 2025, a los 95 años, en La Casa del Actor, según confirmó la Asociación Nacional de Actores (ANDA). Su partida dejó un vacío en la memoria del cine mexicano y cerró, casi ocho décadas después, la historia de tres hermanas que llegaron juntas a la pantalla grande y que, cada una a su manera, dejaron huella en la Época de Oro.