Sin el personaje de la niña Regan MacNeil ni el padre Karras, The Exorcist regresa 50 años después con una versión renovada que abarca desde un viaje a Haití hasta rituales de vudú, y en el que el papel principal recae en dos jóvenes de distinta clase social que sufren posesiones demoníacas.
David Gordon Green, experto cineasta en producciones derivadas de otras franquicias de terror como Halloween, dirige esta obra, titulada The Exorcist: Believer (El Exorcista: Creyentes), que llega a la cartelera internacional este fin de semana.
La cinta relata la vida de Tanner (Leslie Odom Jr.) desde la muerte de su esposa embarazada doce años antes en un terremoto en Haití.
De ese matrimonio nació Katherine (Lidya Jewett), quien desaparece en un bosque junto a su amiga Angela (Olivia O'Neill) y vuelven tres días después con un ente maligno dentro de ellas, hasta el punto de que sus familias se ven obligadas a buscar a la única persona viva que ha presenciado algo así antes: Chris MacNeil.