La controversia que rodea la gira de Ed Sheeran suma un nuevo capítulo. Para este fin de semana está programada una manifestación propalestina afuera del Gillette Stadium en Foxborough, Massachusetts, el recinto propiedad del multimillonario Robert Kraft, dueño también de los New England Patriots, quien habría presionado al músico para sacar al rapero Macklemore de la gira.
La organización Massachusetts Peace Action (MAPA), un colectivo enfocado en poner fin al conflicto entre Israel y Palestina, es la responsable de convocar a la protesta, que se realizará antes de la segunda presentación de Sheeran en el estadio este fin de semana, informó TMZ. El cantante británico tiene programados shows tanto el viernes como el sábado en ese recinto.
Según la agrupación, la protesta forma parte de una movilización más amplia llamada "Stop the Madness in Washington", prevista para el 26 de septiembre, y estará centrada en denunciar lo que describen como "censura de los multimillonarios" y el "genocidio en Palestina". MAPA señaló que la polémica entre Sheeran y Macklemore se conecta directamente con el tema central de esa movilización: el poder creciente de los multimillonarios e instituciones para moldear el debate público y la política.
La manifestación está programada para comenzar a las 2:30 de la tarde (hora del este), una hora antes de que abran las puertas del estadio.
Esta nueva protesta se suma a la que ya había marcado el concierto de Sheeran en Filadelfia el fin de semana pasado, en medio de la controversia por la salida de Macklemore de la gira conjunta. De acuerdo con reportes previos de medios estadounidenses, Kraft habría encabezado un esfuerzo entre otros dueños de estadios para que el rapero fuera retirado del tour, luego de que mostrara imágenes de lo que ocurre en Gaza durante sus presentaciones, lo que Robert Kraft acusó de antisemitismo.
La situación ha dividido opiniones: mientras algunos consideran que Kraft está en su derecho de vetar a un artista en un recinto de su propiedad, otras voces han señalado que el caso evidencia cómo los dueños de estadios pueden coordinarse para silenciar discursos que no les convienen.
El propio Sheeran se mostró afectado durante su show en Filadelfia el fin de semana pasado, donde rompió en llanto al dirigirse a sus fans. El cantante ha insistido en que la decisión de sacar a Macklemore de la gira no fue suya, aunque ha recibido críticas por no haber hecho más para evitarlo.