El Festival de Venecia vivió este jueves su momento más emotivo de la edición 83: el documental NAZA, dirigido por los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, recibió una ovación de 25 minutos tras su premiere mundial en la Sala Grande, convirtiéndose en la más larga en la historia del festival.
La ovación superó la marca previa de 23 minutos y 50 segundos que había establecido The Voice of Hind Rajab el año pasado, otro filme centrado en las víctimas civiles de la guerra en Gaza.
Mientras el público aplaudía de pie, el director artístico del festival, Alberto Barbera, se unió a la celebración y abrazó con calidez a ambos cineastas. Entre la audiencia, varios asistentes desplegaron banderas palestinas y, en algunos casos, también libanesas.
En el escenario, Abraham y Szor se mostraron visiblemente conmovidos y serios ante la respuesta del público, acompañados por el productor ejecutivo Jonathan Glazer, ganador del Oscar por The Zone of Interest.
NAZA es la única película documental que compite este año por el León de Oro.
Filmada durante casi tres años en azoteas de Tel Aviv durante la noche, la película de 80 minutos se construye a partir de testimonios de 24 oficiales de inteligencia y soldados israelíes que hablaron bajo condición de anonimato.
Según la sinopsis oficial, la cinta "revela en detalle los sistemas detrás del asesinato masivo y calculado de civiles palestinos en Gaza" por parte del ejército israelí.
El título hace referencia a un acrónimo militar utilizado eufemísticamente por la inteligencia israelí para referirse al número estimado de civiles que morirán en un ataque aéreo determinado.
Entre los testimonios reunidos, varios entrevistados formaban parte de una unidad de inteligencia secreta que reporta directamente a la oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu.
El filme también documenta el uso de sistemas de vigilancia masiva, basados en el monitoreo de llamadas, movimientos e interacciones, para la identificación de objetivos.
Abraham y Szor formaron parte del equipo detrás de No Other Land, ganadora del Oscar a Mejor Documental en 2025, que dio cuenta de las demoliciones israelíes en la región de Masafer Yatta, en Cisjordania. NAZA se presenta como una extensión de ese trabajo, ahora enfocada en Gaza.
En un comunicado, los directores explicaron las razones que los llevaron a realizar esta película:
"Por un sentido de obligación de usar nuestra posición como israelíes para examinar los sistemas detrás del asesinato masivo de civiles palestinos del cual nuestro país es responsable."
La producción corrió a cargo del periódico británico The Guardian, junto con James Wilson (JW Films) y Glazer como productor ejecutivo, el mismo equipo detrás de The Zone of Interest.
La presencia de NAZA se da en el marco de lo que varios medios han calificado como la edición "más política" en la historia de Venecia.
El propio Barbera reconoció que, de un récord de 4,500 postulaciones recibidas este año, notó un aumento tanto en la cantidad como en la calidad de documentales centrados en temas globales urgentes como la guerra, la migración y el autoritarismo.
NAZA se suma a otras producciones con carga política en la competencia de este año, incluyendo cintas sobre la represión en Rusia, Bielorrusia y el ascenso del poder autoritario a nivel global.
Previo al inicio del festival, figuras como la escritora Annie Ernaux y el músico Roger Waters firmaron una carta abierta exigiendo al festival "acciones concretas en apoyo a Palestina."
El festival llegará a su fin este sábado; y NAZA se perfila como una de las películas más fuertes de la edición 2026, independientemente de si logra o no el León de Oro.