La relación comercial entre EUA y Canadá entró en una nueva etapa de tensión, luego del fracaso de las negociaciones para frenar una escalada arancelaria entre ambos países. Washington y Ottawa preparan medidas que alcanzan hasta el 50%, una confrontación que amenaza una relación comercial que durante 2025 movió 872,300 millones de dólares en bienes y servicios.
El conflicto adquirió mayor relevancia después de que el gobierno canadiense anunciara nuevos aranceles contra productos estadounidenses por un valor aproximado de 20 mil millones de dólares. La medida es una respuesta directa a las tarifas impuestas por la administración del presidente Donald Trump y podría afectar sectores estratégicos como acero, lácteos, papel, vino y cemento.
La nueva escalada comenzó el martes 18 de agosto, cuando Donald Trump, presidente de EUA, anunció una prórroga de tres días antes de la entrada en vigor de aranceles del 50% sobre productos canadienses, medidas que abarcan mercancías por un valor aproximado de 20 mil millones de dólares.
Con esa decisión, el viernes 21 de agosto se convirtió en una fecha decisiva para ambos gobiernos. Washington y Ottawa todavía tenían margen para negociar una salida que evitara las nuevas tarifas, pero las conversaciones no produjeron el acuerdo esperado.
La noche de ese viernes, Mark Carney, primer ministro de Canadá, confirmó que las negociaciones habían terminado sin un entendimiento. Con el plazo agotado, los nuevos aranceles estadounidenses entraron en vigor durante las primeras horas del sábado 22 de agosto.
Tras confirmarse la entrada en vigor de las medidas estadounidenses, el gobierno canadiense anunció que prepararía su propia respuesta comercial. Ottawa estableció inicialmente el 8 de septiembre como fecha para responder a las tarifas de Washington, dejando claro que buscaría proteger a los sectores afectados.
Mark Carney, primer ministro canadiense, explicó la postura que adoptaría su gobierno frente a la ofensiva comercial estadounidense.
“Canadá igualará dólar por dólar los nuevos aranceles de Washington con el fin de proteger a los trabajadores, agricultores, familias y empresas canadienses”.
La advertencia anticipaba una represalia de gran magnitud. El conflicto, sin embargo, volvió a intensificarse apenas unos días después, cuando Trump anunció nuevas medidas que podrían golpear directamente a algunas de las industrias más importantes de Canadá.
El lunes 24 de agosto, Donald Trump anunció a través de una publicación en su red social que a partir del 1 de enero de 2027 aumentará al 50% los aranceles aplicados al acero, automóviles, camiones y autopartes procedentes de Canadá.
El mandatario estadounidense también endureció su discurso contra su vecino del norte. Trump acusó a Canadá de haberse aprovechado comercialmente de EUA durante años, aseguró que Ottawa necesita más a Washington que en sentido contrario y lanzó fuertes críticas contra el país tanto en materia comercial como en otros ámbitos.
Ese mismo lunes, durante una conferencia de prensa realizada en Quebec, Canadá, Carney explicó que su gobierno no podía aceptar las condiciones planteadas por EUA.
“Nosotros hicimos una propuesta para proteger a los trabajadores de Quebec y de Canadá y a sus familias. Pensada para reforzar nuestra economía y que respeta la soberanía de Canadá, así como la lengua y la cultura francesa. Al final esos avances se pararon en seco y no pudimos aceptar lo que Estados Unidos nos ofrecía, ni tampoco podíamos darles lo que nos pedían”.
La respuesta canadiense comenzó a tomar forma este martes 25 de agosto. Autoridades de Canadá anunciaron que planean implementar aranceles de entre 15% y 50% sobre productos estadounidenses, que en conjunto representan aproximadamente 20 mil millones de dólares.
Entre los sectores contemplados se encuentran acero, productos lácteos, papel, vino y cemento, aunque el impacto definitivo dependerá de las mercancías que queden incluidas en la aplicación final de las medidas.
La magnitud de los porcentajes muestra hasta dónde ha escalado el enfrentamiento. En cuestión de días, los dos países pasaron de intentar negociar una salida a preparar tarifas que pueden alcanzar el 50% sobre productos estratégicos para sus respectivas economías.
El choque adquiere una dimensión mucho mayor al considerar el nivel de integración económica entre EUA y Canadá. Durante 2025, el intercambio de bienes y servicios entre ambos países alcanzó los 872,300 millones de dólares, una cifra que evidencia el enorme volumen económico expuesto a las nuevas tensiones.
Canadá tiene además una fuerte dependencia del mercado estadounidense. Más de tres cuartas partes de las exportaciones canadienses tienen como destino EUA, mientras que casi la mitad de sus importaciones proceden de su vecino del sur.
La disputa pone así bajo presión una de las relaciones comerciales más importantes de América del Norte. Si Washington y Ottawa mantienen la escalada y las nuevas tarifas se prolongan durante 2027, el enfrentamiento podría extender sus efectos más allá de las empresas directamente afectadas y aumentar la incertidumbre para industrias, trabajadores y consumidores estrechamente vinculados al comercio entre ambos países.
Con información de Erick Alcalá Robles.