Después de la explosión de al menos 10 alcantarillas domiciliarias en la colonia Colinas del Roble, del municipio de Tlajomulco, los habitantes y afectados piden a las autoridades investigar a fondo, ya que el olor a gas persiste.
A pesar de que han continuado con sus actividades, los vecinos temen que este tipo de incidentes vuelva a ocurrir, o que incluso se presente una situación como la que se vivió en 1992, en la colonia Analco.
Los vecinos aseguraron que horas antes de que las tapas de los registros salieron proyectadas por las explosiones, el olor a gas ya era perceptible.
“Nos asustamos mucho mis hijos y yo, o sea, salimos rápido corriendo porque no sabíamos si iba a haber otra explosión”, dijo Nancy, vecina de la zona.
Cabe señalar que ningún menor de edad se encontraba jugando en la vialidad o la cochera de sus hogares cuando ocurrió este incidente, así como tampoco había un adulto cerca.
“Yo estaba haciendo mi quehacer y en eso olía mucho a gas, a gasolina, y entonces como a los 10 o 15 minutos que me empezó a dar el olor, pues explotó todo esto de aquí, entonces lo que hicimos fue agarrar a nuestros hijos y salimos”, manifestó otra de las vecinas.
Al arribo de los elementos de Protección Civil del municipio y del estado, se confirmó que las explosiones fueron derivadas de la acumulación de gas metano en el drenaje.