Así Es la Experiencia de Volar en un Avión de la Fuerza Aérea Mexicana
Para ser piloto de una de estas aeronaves existe una gran preparación, que se traduce en orgullo por tener la posibilidad de ayudar a la población

Escucha este artículo
Para ser piloto de una de estas aeronaves existe una gran preparación, que se traduce en orgullo por tener la posibilidad de ayudar a la población

Escucha este artículo
N+ tuvo oportunidad de subirse a un avión de la Fuerza Aérea Mexicana mientras hacían prácticas para el desfile del 16 de septiembre. El avión asignado es el C27J, alias el Spartan.
Al llegar a la base aérea, lo primero fue acudir al área médica, donde se realizan los exámenes básicos: medir presión y signos vitales para ver si se es apto para volar.
Posteriormente, se realiza una conferencia en el auditorio donde se dan indicaciones sobre cómo está el clima, qué tipo de aviones se van a usar y todos los términos básicos antes de arrancar la práctica.
También se presentan los riesgos del día, que pueden incluir ciertos tipos de nubes, pájaros o incluso detalles, como presencia de pirotecnia por las fiestas patrias en algunas zonas.
El Teniente Leasim Josué Antonio González, Piloto Aviador de la Fuerza Aérea Mexicana, explicó cómo es la asignación: “Cada piloto tiene un avión en específico, se especializan en un avión; una vez graduado te mandan a una unidad y en esa unidad te asignan un material en específico”.
El propósito principal de este avión es el transporte. Se utiliza para misiones de ayuda humanitaria o la aplicación del plan de DN-III-E, explicó el Teniente Óscar Emilio Ramos Galindo, Piloto Aviador de la Fuerza Aérea Mexicana.
Tras los recientes terremotos que hubo en Venezuela y de Colombia, la aeronave C27J tuvo participación, pues se aprovechó su capacidad: puede llevar hasta 7 toneladas de carga, 46 pasajeros, o hasta 34 tropas con equipo completo. 36 camillas con 8 asientos, disponibles.
El teniente de la Fuerza Aérea, piloto Jorge Armando Cruz Sánchez, comandante de nave en este caso del Spartan matrícula 3304, explicó qué hay detrás de la preparación para llegar a ese cargo.
“Son muchos años de cuántas horas de vuelo para esos tipos de materiales. Piden alrededor, para volar bimotor, de 500 horas de vuelo, ya sea como copiloto en bimotores; cuando uno escala de material, ya son 300 horas de piloto al mando de un bimotor y así sucesivamente”.
Por su parte, el Teniente, Piloto Aviador de la Fuerza Aérea Mexicana, Marco Antonio Becerril Santos, explicó el papel del copiloto: “Su principal función es auxiliar y facilitar muchas de las tareas que lleva el comandante de nave, quien al final de cuentas es quien toma todas las decisiones que se llevan a cabo en la operación”.
Además, expresó: “Es un orgullo inmenso, una satisfacción inmensa el ver de lo que somos capaces como humanos, como militares, como servidores públicos. Esa empatía que te genera es un sentimiento de verdad de mucho orgullo y de mucha satisfacción. Siempre que una misión se lleva a cabo y se cumple es algo que realmente te da una satisfacción inmensa”.
En tanto, el Teniente de la Fuerza Aérea, piloto Jorge Armando Cruz Sánchez, compartió su satisfacción por ayudar a la población:
“A lo largo del tiempo que he estado aquí me he dado cuenta de la necesidad que tiene la gente ante una calamidad, un desastre natural. Cuando se sienten de alguna forma perdidos y no saben qué hacer, uno llega a ver sus caras, llega a ver su cara de esperanza, de alivio, de ayuda y es muy, muy satisfactorio, poder llevar esa ayuda a la población mexicana”.
Con información de Isabel Suárez.
LECQ