Atentados con 'Autos Bomba': Una Estrategia del Narco en las Últimas 3 Décadas
La ofensiva de vehículos con explosivos se intensificó a partir de 2010 y se mantuvo con menos casos en los últimos dos sexenios

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La ofensiva de vehículos con explosivos se intensificó a partir de 2010 y se mantuvo con menos casos en los últimos dos sexenios

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En los últimos 34 años, los cárteles del narcotráfico en México pasaron de utilizar los "autos bomba" como una herramienta de confrontación entre grupos rivales a emplearlos como una forma de presión contra las autoridades.
Los atentados de este tipo cobraron relevancia en las últimas horas, luego de que un vehículo con explosivos estallara la noche del domingo en inmediaciones de la comandancia policial de Ojocaliente, Zacatecas, dejando al menos 11 heridos y varias viviendas dañadas. Los reportes preliminares apuntan a una reacción del Cártel Jalisco Nueva Generación porque un día antes fue detenido uno de sus integrantes en el municipio de Villa García.
Sin embargo, los "coches bomba" no son una estrategia novedosa en el país. Una revisión de N+ identificó que la ofensiva con autos explosivos se intensificó en la administración de Felipe Calderón, se mantuvo con menos casos en los dos sexenios siguientes y "resurgió" en los últimos tres años.
Un artículo de agosto de 2013, publicado por el Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio de Guerra del Ejército de Estados Unidos, señala que el primer antecedente de "autos bomba" ligado a narcos fue por la guerra del Cártel de Sinaloa contra el Cártel de Tijuana, luego de la disolución del Cártel de Guadalajara.
Serafín Zambada Ortiz, hijo de Ismael Zambada García, "El Mayo", reveló en 2018, durante su proceso en San Diego, que un vehículo estalló afuera de donde celebraba su cumpleaños en Culiacán en 1992. Él apenas tenía dos años.
El documento "Cartel Car Bombings in Mexico", escrito por Robert J. Bunker y John P. Sullivan, afirma que ese tipo de ofensivas cesó durante 15 años después de 1992 y escaló en 2008. De julio de 2008 a junio de 2012, se contabilizaron 21 casos que implicaban a Los Zetas y el Cártel del Golfo.
Tan solo en 2011 se documentaron un total de ocho incidentes: uno en Sinaloa, uno en Hidalgo, dos en Ciudad Juárez, tres en Nuevo León y cuatro en Ciudad Victoria, Tamaulipas.
El artículo concluyó que los grupos criminales tuvieron las siguientes dos razones para usar "autos bomba".
-En la categoría de "Amenazas y advertencias", los autores señalaron que fue para enviar un mensaje a las autoridades, intimidarlas o advertirles sobre posibles represalias. En "Guerra psicológica/terrorismo", se indica que se pretende generar miedo, demostrar capacidad de ataque y ejercer presión psicológica sobre las autoridades o la población.
-En las razones secundarias se señala "Crear una distracción", es decir, provocar un ataque para desviar la atención de las autoridades y facilitar otras actividades del grupo. En "Atacar personas", se indica que el narco busca dirigir la explosión contra policías, militares, funcionarios u otras personas. Pero igual pueden destruir o dañar vehículos, instalaciones o equipo utilizado por las fuerzas de seguridad.
Sin embargo, desde hace una década se advertía que los cárteles no habían cruzado una "línea de contención" en el uso de Vehicle-Borne Improvised Explosive Devices (VBIED), debido a los altos costos que implicaría recurrir a este tipo de ataques. Esto no significa que los grupos criminales carezcan de la capacidad de fuego para atentar contra edificios gubernamentales o servidores públicos.
"Cruzarla no sólo podría provocar indignación pública, sino también intensificar la ofensiva del Estado contra el cártel responsable de utilizar un VBIED de tal magnitud; incluso podría desencadenar un aumento del apoyo del Gobierno estadounidense a México ante lo que sería considerado un acontecimiento decisivo”, indica el artículo de Bunker y Sullivan.
Algunos de los casos de autos bomba que han destacado en las últimas tres décadas son los siguientes:
-El domingo pasado, alrededor de las 20:00 horas, un auto robado fue cargado con explosivos para detonarlo frente a la comandancia municipal de Ojocaliente. Hubo daños a 40 casas y 11 personas resultaron heridas, incluida una agente y tres menores de edad. Presuntamente, los responsables son del CJNG, uno de los cuales fue detenido ayer.
-El sábado 6 de diciembre de 2025, un "coche bomba" estalló frente a la base de la Policía Comunitaria de Coahuayana, Michoacán, con saldo de 6 muertos y más de 10 heridos. Aquella vez se usó un sistema a distancia para activar los explosivos. El hecho se adjudicó al CJNG.
-El 29 de junio de 2023, en la localidad del Sauz de Villaseñor, en Celaya, Guanajuato, explotó un coche bomba cuando agentes de la Guardia Nacional atendían un aviso de un auto baleado y abandonado. Al acercarse al vehículo, el auto detonó y lesionó a 10 elementos de la corporación. Se señaló que el caso fue una venganza por operativos y detenciones de líderes criminales en la zona.
-El 24 octubre 2024, un auto estalló frente a las instalaciones de la Dirección General de Seguridad Pública de Acámbaro, Guanajuato, dejando al menos tres policías heridos y daños severos al edificio policial, cuatro viviendas y 7 autos particulares. Se atribuyó la explosión a una disputa entre Cártel Santa Rosa de Lima y el CJNG.
-Ese mismo 24 de octubre de 2024, en el municipio colindante de Jerécuaro, criminales colocaron explosivos en una patrulla que posteriormente explotó.
-El 15 de julio de 2010, un vehículo explotó en Ciudad Juárez. El atentado fue perpetrado por el grupo delictivo de La Línea, brazo armado del Cártel de Juárez. Se considera que el evento fue un "punto de quiebre" en el uso de "coches bomba" contra autoridades. Aquella vez, los criminales vistieron a un hombre herido con un uniforme policial para usarlo como señuelo. Cuando los agentes federales y el personal médico se acercaron a auxiliarlo, el vehículo cargado con explosivos fue detonado a distancia con teléfono celular. El saldo fue de cuatro muertos. El motivo fue por la captura de Jesús Armando Acosta Guerrero, alias "El 35", alto mando de La Línea.
-Para el 17 de diciembre de 2010. Un "coche bomba" explotó frente a la comandancia de la Policía de Zuazua, en Nuevo León. El auto fue estacionado en la mañana y estalló a las 13:00 horas. Dos cárteles (Golfo y Sinaloa) se adjudicaron el atentado y dijeron ir contra policías "zetas". Hubo dos heridos.
-El 22 de enero de 2011, en Tula, Hidalgo, un policía murió y tres quedaron heridos luego de que, al revisar el auto, abrieron la cajuela y el auto explotó. Las autoridades lo adjudicaron a Los Zetas y el motivo por la ofensiva contra el cártel en la entidad. A los agentes se les habló e informó que dentro del vehículo habían dejado un cuerpo.
-El 19 de marzo de 2012, un coche bomba explotó frente al diario Expreso, en Ciudad Victoria, Tamaulipas. No hubo personas heridas, pero sí daños materiales a automóviles cercanos.
-El 29 de junio de 2012, en Nuevo Laredo Tamaulipas, un coche bomba estalló frente a la alcaldía, dejando un saldo de siete personas heridas. Fue una pick-up arena la que estalló. La unidad estaba estacionada frente a uno de los accesos del edificio municipal. Hubo daños a la fachada y a 11 autos aledaños. Autoridades atribuyeron los hechos a la lucha entre grupos criminales.
-El 11 de junio de 1994, un Grand Marquis explotó en la madrugada frente a un hotel de lujo en Guadalajara, Jalisco, cuando se celebraba una fiesta de XV 15 años de Karime Fernández Quintero. Según la prensa de la época, los hechos ocurrieron en el Camino Real, dejando como saldo daños en uno de los salones y unos 20 autos. Hubo Dos muertos y siete lesionados. El motivo, una venganza entre narcos. Como tal, no fue un "coche bomba" porque se buscaba meter el explosivo dentro de la unidad como un reglo para darlo a la festejada, pero el TNT fue estallado a destiempo y explotó dentro del auto.
-El 29 de mayo de 1992, en disputa entre cárteles, dos coches bomba fueron estallados en los fraccionamientos residenciales en Culiacán, Sinaloa. Esto provocó la muerte de un velador y 7 personas resultaron lesionadas. Cerca de 30 inmuebles fueron dañados. La primera explosión fue en Las Quintas. Hombres armados dejaron un Shadow 1992, color oro, cargado con explosivos plásticos. El segundo estallido ocurrió en Colinas de San Miguel, un Spirit 1992, color azul. Fue aquí donde murió un velador de 72 años y siete personas que estaban haciendo ejercicio.
ASJ