Tips para Detectar Fugas de Gas y Tanques en Mal Estado: Esto Debes Saber
Conocer los puntos centrales en el manejo de contenedores de gas LP y detección de fugas ayuda a evitar tragedias

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Conocer los puntos centrales en el manejo de contenedores de gas LP y detección de fugas ayuda a evitar tragedias

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En la Ciudad de México, aproximadamente cada 50 minutos se da un incidente vinculado con el uso de gas LP. En el 2025, hubo casi 9 mil casos reportados en las 16 alcaldías.
Algunos de esos casos no pasan a mayores, pero otros, como el ocurrido el viernes en una taquería en la alcaldía Álvaro Obregón, pueden derivar en fallecimientos y cuantiosos daños materiales.
En ese sentido, hay algunos consejos a seguir para prevenir fugas de gas y evitar un incidente que puede derivar en saldo rojo.
Primero, debemos señalar algunas características de este combustible que se usa tanto en la industria, los hogares y el transporte público y particular:
Se puede obtener a partir del petróleo o de forma natural.
Está compuesto de butano y propano.
Es incoloro (transparente) e inodoro (no tiene olor).
Para saber que hay una fuga, se le mezcla con etil mercaptano (olor a huevo podrido).
Su combustión es casi completa y no deja hollín.
Los gases que se desprenden de su combustión no son tóxicos ni cancerígenos.
En caso de fuga, forma nubes que pueden ser explosivas.
Su combustión incompleta produce monóxido de carbono que sí es tóxico y puede causar asfixia.
Al ser más pesado que el aire, en caso de fuga el gas se acumula en las partes bajas (piso, sótano y estacionamientos).
En caso de respirarlo, puede haber dolor de cabeza, náuseas, vómitos, tos, dificultad para respirar, mareos, somnolencia y desorientación. En casos extremos, convulsiones, inconsciencia y la muerte.
Una vez conocidas las características del producto, es necesario que atiendas los consejos sobre los contenedores: tanques estacionarios y cilindros.
En el caso de los primeros, es necesario revisar que sus componentes estén en buen estado:
Debe tener válvula de seguridad.
Etiqueta de seguridad.
Indicador de nivel de llenado.
Llave de paso.
La tubería tiene que ser de cobre o acero galvanizado.
No debe tener golpes o corrosión.
El tanque no tiene que ser llenado a más del 80% de su capacidad.
Se debe colocar a la intemperie, evitando lugares techados, cerrados y con protecciones.
Debe estar alejado de fuentes y objetos que generen fuego o chispas, y de líneas eléctricas.
Los empaques no deben tener más de 5 años de antigüedad.
Verificar que la empresa que surte el combustible esté regulada.
Para prevenir fugas de gas en tanques estacionarios se debe revisar periódicamente (cada 3 meses) que todos su componentes y la instalación estén en buen estado.
Si tiene 10 años o más de fabricado, debe contar con un dictamen vigente de una unidad de verificación que lo evalúe. También se debe considerar la sustitución del mismo.
En el caso de los cilindros, los cuales tienen capacidad de 10, 20, 30 y 45 kilos, se deben revisar las siguientes características:
Debe tener cuello protector (donde se agarra).
Cinta plástica de seguridad.
Llave de seguridad que se abra y cierre sin problema y sin necesidad de usar alguna herramienta.
Datos de la empresa envasadora.
Etiqueta de seguridad.
No deben tener golpes ni corrosión en su estructura.
No rellenes el tanque de gas por tu cuenta.
Colocarlo en una base que lo eleve del piso.
Verificar que las mangueras estén conectadas correctamente.
Debe estar en un lugar ventilado y sin obstáculos para su manipulación.
Detectar fugas. Se puede usar agua jabonosa, pero una vez hecha la prueba, se debe enjuagar con agua limpia.
Revisar cada tres meses todos los componentes y el mismo cilindro.
No aceptar tanques viejos o en mal estado por parte de los repartidores.
Debes evitar para cuidar tu cilindro esté en un lugar humedo, arrastrarlo, ponerle cosas encima y voltearlo o acostarlo.
Estas medidas preventivas son necesarias para evitar incidentes o tragedias. Sin embargo, en caso de detectar alguna fuga o problema, debes llamar al 911, al proveedor de gas o la estación de bomberos más cercana.
Además, evita a toda costa encender fuentes que faciliten una explosión. Abre las ventanas para que el aire circule y el gas salga. Si es posible, cierra la llave de paso.
Si notas que alguna pieza o componente está en mal estado, no intentes solucionar el problema, sustituir piezas o golpear el cilindro. Acude a especialistas o compra un contenedor nuevo.
Si tienes dudas del estado de tu instalación de gas, en la CDMX puedes solicitar de forma gratuita que los bomberos vayan a tu casa a revisarla (55 7514 4189). En otras entidades, acércate a las corporaciones de emergencia locales.
Por último, recuerda que tener en buen estado tanques estacionarios, cilindros e instalaciones es tu responsabilidad y además tu pase a no vivir una tragedia.
Con información de N+
ICM
