El Diámetro del Universo en Años Luz: Una Medida para Dimensionar el Pasado Cósmico
Es común hablar de meses o años cuando se mide el tiempo, pero en astronomía las distancias son tan inmensas que se emplea una medida distinta

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Es común hablar de meses o años cuando se mide el tiempo, pero en astronomía las distancias son tan inmensas que se emplea una medida distinta

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La inmensidad del universo es la clave detrás de la medida de éste: los años luz. Aníbal Sierra Morales, investigador del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) detalló que esta unidad de medida hace referencia a la distancia que recorre la luz en un año.
En un artículo publicado por UNAM Global, el investigador especificó que un año luz equivale aproximadamente a 9,46 billones de kilómetros por año, es decir 10 millones de millones de kilómetros en este periodo de tiempo.
Mientras que la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) detalla que se utiliza el tiempo de la luz para medir las distancias en el espacio debido a que nada viaja más rápido que ésta.
Así que para comprender mejor las distancias reales que hay en el cosmos, podemos comenzar por la Vía Láctea, galaxia donde se encuentra el Sistema Solar en el que orbita la Tierra.
La NASA estima que la Vía Láctea contiene entre 100 y 400 millones de estrellas, y su diámetro es de unos 100,000 años luz. Mientras que su vecina, la galaxia Andrómeda tiene unos 220 años luz de diámetro.
La UNAM ve importante saber que cuando los astrónomos hacen observaciones del cosmos, el tiempo que le toma a la luz desde el objeto observado hasta la Tierra puede ser extremadamente largo. De modo que mirar hacia el espacio profundo significa mirar hacia el pasado.
La Teoría de la Relatividad de Albert Einstein explica que en sí el tiempo y el espacio son parte de un mismo tejido espaciotemporal. Es decir que no pueden entenderse por separado.
Para ponerlo en perspectiva, cuando un objeto se mueve a velocidades extremadamente altas, cercanas a la de la luz, el tiempo de dicho objeto transcurre lentamente y las longitudes se contraen en dirección del movimiento.
Por ejemplo, la NASA estima que la Tierra se encuentra a unos ocho minutos luz del Sol -pese a que su distancia es de 150 millones de kilómetros- es decir que en realidad se observa el Sol ocho minutos atrás. Un viaje a la velocidad de la luz hasta el borde del sistema solar duraría aproximadamente 1,87 años a la velocidad de la luz.
Dado que mirar al espacio es mirar atrás en el tiempo a escalas muy superiores, la UNAM agrega que la luz más antigua que se puede observar corresponde a la llamada "radiación cósmica del fondo del microondas". Un remanente del universo temprano que permite observar cómo era el cosmos cuando tenía alrededor de 380 mil años.
SARR