La misión Curiosity de la NASA envió a la Tierra nuevas fotografías de Marte, las cuales revelan la existencia de posibles panales de abejas; aquí te explicamos de qué se trata el hallazgo en el planeta rojo.
¿Hay panales de abejas en Marte?
La misión Curiosity de la NASA captó nuevas imágenes de la zona llamada Valle Grande, en Marte, que sorprendió a los científicos de la agencia de Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos, por su similitud con un panal de abejas.
Sin embargo, los científicos de la NASA explicaron se trata de fracturas poligonales, de entre 4 y 8 centímetros de diámetro, con forma parecida a un panal de abejas.
El Curiosity ya había detectado zonas en Marte con este tipo de formas geométricas, pero ninguna con la escala que encontró en Valle Grande.
Las formas geométricas se extienden en todas direcciones hasta donde alcanza la vista del Curiosity, incluso, rodean los flancos de una zona conocida como Miraflores, de 6 metros de altura y cuenta con una gruesa capa de arena.
En un comunicado, Ashwin Vasavada, científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, explicó que han visto muchos paisajes fascinantes en Marte, a través de la misión Curiosity, “pero este mar de polígonos nos dejó sin aliento”.
“Medimos cuidadosamente sus formas y composición química, y esperamos que los datos nos den pistas sobre cómo se formaron estas estructuras”, señaló Ashwin Vasavada.
Misión Curiosity de la NASA busca vida microbiana en Marte
En abril de 2026, el rover Curiosity de la NASA descubrió en el planeta rojo moléculas orgánicas posiblemente compatibles con los componentes básicos del origen de la vida en la Tierra.
En su momento, Amy Williams, profesora de geología en la Universidad de Florida y científica de las misiones de los rovers Curiosity y Perseverance, dijo que al parecer se trataría de “materia orgánica que se ha conservado en Marte durante 3,500 millones de años”.
La misión Curiosity de la NASA fue lanzada en noviembre de 2011 y aterrizó en el Cráter Gale el 6 de agosto de 2012, con el objetivo de determinar si el planeta rojo tuvo alguna vez las condiciones ambientales adecuadas para albergar vida microbiana.