Premio Nobel de Medicina 2026: La Optogenética, la Ciencia que ‘Hackea’ el Cerebro
La optogenética promete incidir en las penumbras del cráneo con impulsos de luz; apueta por tratar enfermedades como el Alzheimer

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La optogenética promete incidir en las penumbras del cráneo con impulsos de luz; apueta por tratar enfermedades como el Alzheimer

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Si un paciente acude al psiquiatra con depresión, este habrá de darle un antidepresivo. Si un paciente acude al neurólogo con signos leves de demencia, muy probablemente su tratamiento incluya un medicamento para retrasar el avance de los síntomas. El actual paradigma de la medicina trata el cerebro con sustancias.
Hoy el Premio Nobel de Medicina ha sido concedido a tres científicos que han inventado un nuevo paradigma: curar el cerebro con destellos de luz.
El escritor español Agustín Fernández Mallo escribió en la tríada de novelas Proyecto Nocilla que el interior del cuerpo humano funciona en penumbras. El estado natural de nuestros órganos es la oscuridad. La luz adentro de nuestro cuerpo es, de hecho, una pésima noticia, pues implica que sus barreras han sido vulneradas.
Paradójicamente, la última gran promesa de la ciencia médica consiste en incidir en los tejidos con luz. Este lunes se ha anunciado que el Premio Nobel de Medicina 2026 corresponde al psiquiatra y neurólogo estadounidense Karl Deisseroth, así como a los alemanes Peter Hegemann y Georg Nagel por el desarrollo de la optogenética.
Esta técnica podría conducir a nuevos tratamientos para trastornos neurológicos y sensoriales, como la enfermedad de Parkinson y la epilepsia.
En un video publicado en YouTube en 2016, un despeinado y tímido Karl Deisseroth explicó que la optogenética no nació de la noche a la mañana:
“La optogenética no salió de la nada. Los experimentos fueron modestos y sencillos, y pasaron varios años antes de que pudiéramos decir qué habíamos descubierto”, explicó el científico.
La optogenética nació como un ingenioso método para analizar células en vivo. Con los años, el campo ha evolucionado a un conjunto de técnicas genéticas y ópticas que permiten controlar tejidos vivos.
Hegemann y Nagel aportaron a la creación de este campo con una pregunta simple: ¿cómo las algas unicelulares captan la luz? Lo que los científicos alemanes descubrieron es que las algas Chlamydomonas poseen un mecanismo de detección de luz que depende de una única proteína llamada canalrodopsina.
Dentro de esta proteína hay una molécula llamada retinaldehído que cambia de forma ante la presencia de luz. Cuando se modifica esta sustancia, libera un ion, es decir, un átomo con una carga eléctrica, lo que modifica su comportamiento.

Con los años, los científicos comprendieron que este hallazgo podía ser en extremo útil para analizar y modificar las células del sistema nervioso, que también se regulan con iones. Fue entonces que comprendieron que si llevaban proteína canalrodopsina en el interior de las células nerviosas, podrían activarlas dichas proyectando luz sobre ellas.
Las técnicas desarrolladas por Hegemann, Nagel y Karl Deisseroth hoy permiten a los científicos analizar el comportamiento del sistema nervioso con luz. Para ello, se introduce el gen de la canalrodopsina en las células nerviosas que se desean estudiar.
El equipo de Deisseroth consiguió llevar el gen a las células mediante un virus modificado para que no causara enfermedades. Una vez que las células habían comenzado a producir la proteína canalrodopsina, se les aplicaba luz.
Pero el hallazgo no se detiene en la investigación. Si podemos estudiar con luz el sistema nervioso, también podemos modificar su comportamiento. Actualmente, se llevan a cabo ensayos clínicos que usan la optogenética para tratar a personas con degeneración retiniana.
En estos ensayos, los científicos introducen proteínas sensibles a la luz en las células nerviosas que permanecen en la retina deteriorada. Estas células supervivientes responden a la luz, lo que permite restaurar cierto grado de visión.
Pero la promesa no se detiene aquí. En este momento, la optogenética es la principal apuesta de muchos laboratorios para tratar en un futuro enfermedades como el Alzheimer, la forma más común de la demencia senil.