El Niño 2026-2027 Será Muy Fuerte: ¿Habrá Más Calor y Tormentas Intensas en México?
Prevén cambios importantes en las temperaturas y las lluvias en los próximos meses

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El fenómeno de El Niño 2026-2027 alcanzó oficialmente la categoría de intensidad muy fuerte, luego de registrar un calentamiento de 2 grados Celsius por encima del promedio en el trimestre agosto-septiembre-octubre. Sin embargo, se espera que aumente todavía más durante los próximos meses, de acuerdo con los pronósticos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
La organización prevé que la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4, ubicada en el Pacífico ecuatorial central, alcance una anomalía promedio de 3.8 grados Celsius entre noviembre de 2026 y enero de 2027. El calentamiento llegaría a su punto máximo en diciembre.
Esta intensidad también se conoce popularmente como Súper El Niño. Para clasificar el fenómeno se mide cuánto se aleja la temperatura del agua del océano de su promedio habitual. Cuando la anomalía alcanza los 2 grados Celsius o más, se considera muy fuerte.
La NOAA, agencia estadounidense encargada de estudiar las condiciones oceánicas y atmosféricas, comenzó a utilizar en febrero de 2026 el índice RONI, que permite distinguir mejor el calentamiento asociado con El Niño del aumento general de las temperaturas de los océanos.
Los pronósticos incluidos en la información meteorológica advierten sobre posibles contrastes en las temperaturas y las lluvias durante los próximos meses.
Para el otoño y el invierno de 2026-2027 se anticipan frentes fríos más severos y una mayor variabilidad térmica.
En cuanto a 2027, las previsiones señalan que entre abril y junio podría presentarse un periodo de calor intenso, con posibilidades de alcanzar temperaturas récord en distintas regiones del país.
También se advierte sobre un posible déficit de lluvias en zonas del centro, sur y sureste de México. Estas condiciones podrían favorecer las sequías, aumentar el riesgo de incendios forestales y afectar la calidad del aire.
La intensidad de El Niño también puede modificar la distribución de las precipitaciones y las temperaturas en distintas partes del mundo. Sin embargo, sus efectos no son iguales en todas las regiones.