Cómo Cultivar Fresas en Casa: Tres Métodos Sencillos Para Espacios Pequeños
No se necesitan de grandes jardines ni de demasiado dinero para cultivar este fruto que aporta una gran cantidad de antioxidantes y vitaminas

Escucha este artículo
No se necesitan de grandes jardines ni de demasiado dinero para cultivar este fruto que aporta una gran cantidad de antioxidantes y vitaminas

Escucha este artículo
Con botellas de plástico, bolsas de cultivo o cestas recicladas es posible tener fresas frescas en casa, incluso si no cuentas con jardín o una terraza amplia. Lo único necesario será una buena iluminación, un sustrato adecuado y un sistema de drenaje eficiente.
Según expertos, existen alternativas para sembrar fresas en lugares reducidos a base de objetos reciclados, como garrafas de plástico de cinco litros, bolsas de cultivo y cestas de verduras, para construir recipientes donde las plantas puedan desarrollarse adecuadamente.
Entre sus beneficios se encuentran su poderosa propiedad antioxidante, para reducir los niveles de colesterol, regular la presión arterial y ayuda a evitar picos de glucosa. Estos son los 5 principales beneficios:
• Poder antioxidante
• Salud cardiovascular
• Control del azúcar
• Fortalecimiento inmune
• Efecto antiinflamatorio
Aunque cada alternativa tiene características particulares, todas comparten tres condiciones fundamentales para conseguir un buen desarrollo de las plantas:
Buen drenaje, un ustrato rico en materia orgánica y luz solar directa que debe brindarle calor a la planta por al menos 6 horas al día.

El biólogo Martín, creador del canal de YouTube Miradas Biológicas, explicó los métodos.
Una forma económica de cultivar fresas en casa es reutilizar una garrafa de plástico de cinco litros. Para prepararla, se deben hacer varios agujeros en la base que permitan drenar el exceso de agua. Después, se llena con una mezcla de partes iguales de tierra y compost, a la que se pueden añadir hojas secas o pequeñas ramas en el fondo.
Se recomienda colocar una sola planta de fresa por garrafa para que tenga espacio suficiente para crecer. Cuando aparezcan los estolones, es decir, los tallos que la planta desarrolla para reproducirse, pueden aprovecharse para obtener nuevas plantas y ampliar el cultivo en la siguiente temporada.
Para mantener la planta saludable y favorecer su producción, es conveniente añadir un puñado de compost o humus de lombriz al inicio de cada floración, con el fin de reponer los nutrientes del sustrato. Durante los meses de calor, también es importante aumentar la frecuencia del riego para conservar la humedad y proteger las raíces de las altas temperaturas.
Otra opción para cultivar fresas en espacios pequeños es utilizar bolsas especiales de cultivo o bolsas resistentes reutilizadas. Para prepararlas, es necesario hacer perforaciones en la base y los laterales que faciliten el drenaje y la ventilación. También se recomienda colocar hojas secas y pequeños trozos de ramas en el fondo para mejorar la estructura del sustrato.
Este sistema favorece el desarrollo de las raíces, ya que permite que la tierra se mantenga más suelta y aireada. Además, las fresas pueden crecer hacia los costados de la bolsa sin tocar directamente el suelo, lo que reduce el contacto con la humedad y el riesgo de que los frutos se pudran.
Para reproducir las plantas, se pueden aprovechar los estolones y colocarlos en pequeñas macetas sujetas al borde de la bolsa o directamente en el sustrato a través de las perforaciones laterales. De esta manera, es posible obtener nuevas plantas y ampliar el cultivo fácilmente.
Una tercera alternativa para cultivar fresas en casa es reutilizar una cesta de verduras y convertirla en un pequeño huerto vertical. Para ello, se recubre el recipiente con plástico perforado para facilitar el drenaje y se abren espacios en los laterales donde colocar las plantas a diferentes alturas.
Este diseño permite cultivar hasta diez plantas en una sola cesta: dos en la parte frontal, una en cada lateral, tres en la zona superior y otras tres en la parte posterior, dentro de tubos elaborados con botellas de plástico recicladas. Esta distribución aprovecha mejor el espacio y permite que todas las plantas reciban suficiente luz solar.
Para mantener el cultivo saludable, es importante colocar los recipientes en lugares donde reciban varias horas de sol y moverlos cuando sea necesario para protegerlos del frío. También se debe vigilar el riego, especialmente durante el verano, y comprobar que los orificios de drenaje estén despejados para evitar encharcamientos y problemas en las raíces.
No es necesario contar con un gran jardín para producir sus propios cultivos de fresas. Con una garrafa, una bolsa de cultivo o una cesta reciclada, es posible crear un pequeño huerto doméstico y cosechar fruta fresca.
TLS