A partir del primer minuto de este viernes, entraron en vigor los aranceles de un mínimo del 10% impuestos a unos 60 países por parte de Estados Unidos.
Con esta aplicación, la administración de Donald Trump reactivó su guerra comercial, lo que ha desatado quejas y críticas de sus principales socios y causado impactó en la inflación.
Los gravámenes se aplican en respuesta a investigaciones sobre el uso de trabajo forzoso, explicó la oficina del Representante Comercial estadounidense (USTR, por sus siglas en inglés) en un comunicado.
En ese sentido, aunque el piso mínimo es del 10%, podría subir 2.5 puntos porcentuales más sobre esa base (12.5%) en algunos casos, lo que impactará a grandes economías como China, India y la Unión Europea.
En el rango del 10%, también aparecen mencionados países latinoamericanos como Argentina, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México o Trinidad y Tobago.
"Esta medida se aplica a los 60 principales socios comerciales de Estados Unidos, que representan el 99.4% de las importaciones estadounidenses", explicó el texto.
Aunque la medida entró en vigor este viernes, las mercancías que ya habían sido enviadas a Estados Unidos no se verán afectadas si llegan a destino antes del 28 de julio.
¿Naciones pueden rebatir decisión de Trump?
La agenda comercial de Trump sufrió un amplio revés en febrero, cuando la Corte Suprema dictaminó que sus aranceles indiscriminados eran inconstitucionales, ya que solo el Congreso puede aprobar medidas de este tipo.
El magnate republicano se vio obligado a cambiar de estrategia, y anunció que volvería a la carga con otras tasas aduaneras, esta vez sustentadas en investigaciones previas del USTR.
Entonces, impuso un impuesto temporal del 10% a las importaciones, mismo que expiró este 24 de julio. Así que sustituyó el anterior, por este que se basa en el trabajo forzado.
Este tipo de aranceles son más difíciles de rebatir por los países afectados, o los importadores, como sucede con los que se aplican por motivos medioambientales (productos que llegan a Estados Unidos de zonas deforestadas, por ejemplo) o sanitarios.
Al mismo tiempo, el USTR reconoce en su comunicado que "el presidente Trump está utilizando tanto los aranceles como los acuerdos comerciales para apoyar a los trabajadores estadounidenses y corregir los desequilibrios comerciales".
¿Qué pasa en el caso de México?
Según el anuncio del jueves, las economías que han implementado una prohibición a la importación basada en trabajo forzoso o comprometidos a hacerlos tendrán el arancel del 10%. Entre ellos están Canadá, la Unión Europea, India y Reino Unido.
Sin embargo, China, Japón, Corea del Sur y decenas de otros países recibirán el arancel del 12.5%.
En el caso de algunos bienes que ya enfrentaban aranceles específicos -como el acero y el aluminio- no serán impactados.
Algunos productos de energía y fertilizantes también estarán exentos, junto con bienes cubiertos por el tratado de libre comercio entre Estados Unidos, Canadá y México, dijo un funcionario estadounidense a periodistas.
Jamieson Greer, representante comercial estadounidense, se encuentra en México para la tercera ronda de negociaciones para la revisión de ese TLC.
El gobierno mexicano anunció que más del 80% de las exportaciones del país a Estados Unidos quedan exentas de este nuevo arancel.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, dijo que quedaron "excluidas todas las exportaciones de México, más del 80%, que cumplen con el tratado de libre comercio que tenemos, el T-MEC. Es decir, no hay cambio en eso".
Señaló que "en síntesis, no vemos un cambio en el arancel efectivo que México está pagando el día de hoy", por lo que "no afecta ni cambia la posición que teníamos hasta ahora. Ese 10% es el mismo nivel que teníamos, a otros países les pusieron un poco más".
ICM