Después de que los demócratas ganaron el poder en Texas por primera vez en décadas, el alcalde de Houston, John Whitmire, anunció que la ciudad limitaría la cooperación con las autoridades federales de inmigración y anunció "un nuevo modelo" de aplicación de las leyes migratorias.
Enfatizó que la ciudad iría tras los migrantes "que representen un peligro, no tras quienes se ocupan de sus asuntos familiares, el trabajo y la educación".
Por un incidente de tránsito "ni siquiera... se les extiende una multa o se les advierte y siguen su camino. Ningún contacto con (el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas ICE) por infracciones no violentas que no conllevan cárcel. Eso reduce el miedo y la ansiedad", apuntó.
Esta medida en Houston, la cuarta ciudad más grande del país, es uno de los primeros pasos para recortar las facultades del ICE desde las elecciones de medio mandato del martes pasado.
Según la nueva directiva del alcalde, la policía de Houston debe contactar al ICE solo si la persona a la que detiene es arrestada por un cargo que esté sujeto a encarcelamiento o si el ICE emite una orden administrativa, que es una orden firmada por un alto funcionario de la agencia donde se indica que la persona es buscada por las autoridades migratorias.
“El hecho de que una persona esté, o se sospeche que esté, sujeta a la aplicación de las leyes migratorias no deberá, por sí solo, ser motivo para contactar al ICE, prolongar cualquier detención, o detener a cualquier persona o mantener a cualquier persona bajo custodia”, se indicó en la nueva orden de dos páginas.
En julio pasado, la ofensiva migratoria del gobierno del presidente Donald Trump en Houston provocó protestas, luego de que un agente del ICE mató a tiros a un constructor de viviendas mexicano y otro atropellara a un hombre con un automóvil.
De acuerdo con la agencia AP, hasta el momento los portavoces del ICE no han respondido a una solicitud de comentarios sobre el anuncio del alcalde.
El ICE sigue dependiendo en gran medida de la policía local para encontrar a personas sujetas a deportación y entregarlas. Lo ha hecho en parte mediante la firma de unos 2 mil 600 acuerdos, muchos de ellos en Texas, para facultar como agentes a policías locales y a otras agencias estatales y locales para hacer cumplir las leyes migratorias. Texas ha sido uno de los objetivos principales de los arrestos del ICE.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, ha alineado estrechamente al estado con el gobierno de Trump para colaborar en la aplicación de las leyes federales de inmigración. Pero perdió su intento de obtener un cuarto mandato frente a la demócrata Gina Hinojosa.
SPB