Polonia comenzó dos días de luto nacional este domingo, después de que un hombre de 24 años con ideas de extrema derecha embistiera con su vehículo en una concurrida plaza céntrica de Cracovia y abriera fuego. El agresor mató a seis personas e hirió a otras 15 antes de ser herido por disparos de la policía.
El ataque, que el ministro polaco de Defensa describió como un "acto terrorista", ocurrió el sábado en la plaza del Mercado, que está en el corazón del casco antiguo de Cracovia y es un importante centro turístico en la segunda ciudad más grande del país.
Al anochecer, los dolientes habían dejado velas en memoria de las víctimas. La plaza permanecía parcialmente cerrada este domingo por la mañana mientras las autoridades continuaban su investigación.
En la ciudad se izaron banderas negras y otras nacionales con crespones, en señal del duelo nacional.
Las autoridades también encontraron tres cadáveres en la casa familiar del hombre en Ostrowiec Świętokrzyski, una ciudad unos 150 kilómetros al noreste de Cracovia. La policía indicó el domingo que se trataba de los cuerpos de la hermana, la madre y el padre del atacante.
Los familiares probablemente murieron por heridas de bala, señaló la policía.
Cuatro mujeres y dos hombres murieron en el tiroteo en la plaza del Mercado. Al menos tres de las mujeres eran polacas, y una de las personas fallecidas era ciudadana británica, informaron las autoridades.
Los dos agentes de policía que detuvieron al atacante, en acciones que las autoridades elogiaron como heroicas, permanecen hospitalizados. Uno está en estado crítico, lo que llevó a funcionarios a lanzar un llamado a donar sangre.
En el momento del ataque, el agresor -al que los medios denominaron Michal O.- vestía ropa militar y portaba un arma larga.
Cinco personas no polacas figuran entre los heridos. Son de Reino Unido, Portugal, Rusia, Alemania y Austria.
Hubo confusión el sábado sobre la edad del tirador: las autoridades dijeron primero 24 y luego 25. El domingo confirmaron que tiene 24.
El ministro del Interior, Marcin Kierwiński, afirmó que el atacante sostiene ideas "muy radicales" y "ultranacionalistas".
"Todo indica que estaba fascinado por ideologías de extrema derecha", dijo Kierwiński en una conferencia de prensa.
Videos publicados en redes sociales por testigos muestran a personas huyendo de la plaza para ponerse a salvo en pequeñas calles cercanas, así como a personal de emergencias intentando reanimar a las víctimas. En un video se ve a un agente de policía disparando repetidamente contra el atacante, que yace en la calle, y después el propio agente se desploma lentamente en el suelo.
Los tiroteos masivos son poco comunes en Polonia. Sin embargo, a mediados de octubre se produjeron tres ataques en escuelas de la provincia central de Mazovia en el transcurso de cuatro días, que dejaron un muerto y muchos heridos, incluidos niños. Los jóvenes atacantes usaron cuchillos u otros objetos afilados.
Alrededor de 411,000 personas tienen permisos de armas en Polonia, que tiene una población de 37 millones, y el interés por poseer armas ha ido en aumento.
El equipo militar del atacante de Cracovia, las armas y su apariencia general eran similares a los de otros "actores solitarios de extrema derecha" que cometen ataques en toda Europa, dijo Kacper Rekawek, investigador principal del Centro Internacional para la Lucha contra el Terrorismo en La Haya.
"Hemos tenido intentos antes, pero ahora podemos decir que este tipo de ataques se han vuelto exitosos en Polonia", añadió.
Según los investigadores, citados por medios polacos, Michal O. no tenía antecedentes penales. Era miembro de un club de tiro, al que también pertenecía su padre.
Cracovia, antigua capital del país, es la segunda ciudad más poblada de Polonia y su principal escaparate turístico, con 16.5 millones de visitantes registrados el año pasado.
ASJ