A nueve meses del robo de las joyas de la Corona en el Museo de Louvre, este miércoles reabrió la Galería Apolo, estancia donde el 19 de octubre ocurrió el hurto mundialmente conocido.
Además de la ausencia de las joyas robadas, que no han podido ser recuperadas pese a la detención de los presuntos autores materiales, la estancia ya no presentará "las colecciones y los objetos valiosos que albergaba".
En su lugar, se apostará por "devolver a los decorados murales pintados y esculpidos el protagonismo que les corresponde" en la que es una de las salas más emblemáticas del palacio.
Otra novedad será que la seguridad ha sido reforzada con medidas como rejas en las ventanas, que fueron la vía de entrada que usaron los ladrones para introducirse en la galería, apenas media hora después de que el museo abriera.
El robo en el museo
El hurto fue cometido por un comando de cuatro hombres que utilizaron motos para llegar a ese punto de la fachada que da al río Sena, en el Quai François-Mitterrand, y un montacargas para elevarse hasta la altura de la galería, donde emplearon una cortadora de disco para perforar los vidrios exteriores.
El robo se completó en unos siete minutos y los objetos robados fueron ocho joyas en total (como collares, tiaras, relicarios y broches de piedras preciosas), ya que al huir dejaron caer la corona de la emperatriz Eugenia.
Económicamente, el valor del botín fue tasado en 88 millones de euros (más de 100 millones de dólares), pero su valor histórico es inestimable.
Además de esa pérdida para el patrimonio nacional, el robo generó una fuerte crisis de imagen, ya que dejó en evidencia graves deficiencias de seguridad en un museo que cada año es visitado por unos 9 millones de personas.
Le Parisien informó que las joyas que se salvaron, incluida la corona de la emperatriz Eugenia, que sigue en restauración, serán trasladadas en un futuro a un nuevo espacio de máxima seguridad en el Louvre donde no habrá ventanas.
Seguridad en el Louvre
Luego del robo, el Museo de Louvre aceleró la implementación de medidas de seguridad, como la instalción de un puesto móvil de policía dentro del museo o la mejora de la videovigilancia perimetral.
Más a largo plazo hay en espera otra gran renovación, ya que a comienzos de 2025 el presidente francés, Emmanuel Macron, había avanzado un gran proyecto de reformas llamado Louvre Nuevo Renacimiento.
Fue anunciado a raíz de que la exdirectora del recinto alertara en una carta al gobierno de las graves deficiencias de las instalaciones del museo, que están obsoletas por su vetustez y por otros factores, como su inadaptación a las consecuencias del cambio climático y al número de visitantes actuales.
Louvre Nuevo Renacimiento incluye, entre otras mejoras, la apertura de una nueva entrada en el este del enorme complejo y una nueva sala para su obra más visitada, La Gioconda, para solucionar la intensa saturación de visitantes que implica su disposición actual, en la sala de los Estados.
ICM