La familia de Francisco Javier Franco Luévanos asegura que no ha recibido apoyo ni condolencias por parte de los responsables de la Ruta 615, luego de que el joven muriera al caer de una unidad que circulaba con las puertas abiertas.
Sus dos hijas, Katherine y Atziri, viajaban con él; Francisco logró protegerlas durante el accidente.
Marisol Juárez, prima de Francisco, señaló: “Nadie se ha acercado a preguntarnos, ni siquiera a dar una condolencia a mi tía, que sí tengan más cuidado porque viajan menores de edad, viajan personas adultas, mi primo era un hombre joven y aun así tuvo que pasar por algo tan duro”.
Francisco Javier fue despedido en la Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad, en Tonalá, donde familiares y seres queridos se reunieron para darle el último adiós.
Sus allegados lo recuerdan como un padre valiente, quien durante el accidente logró proteger a sus dos hijas, que viajaban con él.
“Creo que no queda más que recordarlo como un papá valiente, que dio la vida con sus dos hijas, gracias a él están las niñas sanas en lo que cabe, fue el adiós que dejó, haber resguardado a las dos pequeñas”.
Marisol Juárez agregó que una de las niñas todavía recuerda cómo su padre estuvo presente durante el accidente para abrazarla y cuidarla.
Mientras la familia enfrenta el duelo, sus allegados cuestionan la falta de acercamiento por parte de los responsables de la Ruta 615 y piden mayor cuidado, al señalar que en las unidades viajan menores de edad y personas adultas.