Los aficionados japoneses presentes en el Estadio Monterrey celebraron la victoria de su selección por 4-0 sobre Túnez quedándose para recoger basura de las gradas, pero fueron criticados en redes sociales.
La práctica, conocida en Japón como "gomi hiroi", refleja el énfasis en asumir la responsabilidad por los espacios compartidos.
Ken Okawa, de 30 años, dijo que estaba feliz de llevar esta tradición a su primer partido mundialista, mientras se agachaba para recoger vasos desechados y otros residuos del suelo alrededor de su asiento.
"Somos invitados en México", dijo.
"Me han tratado de maravilla, así que esta es mi forma de mostrar mi agradecimiento", agregó.
Sin embargo, las imágenes que se han vuelto virales dieron pie a una lluvia de críticas porque se acusa a los japoneses de no aplicar los mismos estándares de comportamiento en casa.
La cuenta oficial de la FIFA compartió en la red social X un video en el que aplaudía esta acción. "Respeto", indicó, antes de añadir una bandera del país asiático, en una publicación de la semana pasada, tras el empate de Japón ante Países Bajos en el estadio de Dallas.
¿Hacen lo mismo en casa?
La misma imagen de los fans recogiendo basura en Nuevo León, pero antes del encuentro deportivo, las autoridades locales propusieron al resto de aficionados "unirse" a la cultura del respeto y el compromiso por la que se conoce a la afición japonesa, y llegaron a repartirse bolsas de basura.
El gobernador de la entidad, Samuel García, dijo que había dispuesto la distribución de 20 mil bolsas de basura en el estadio durante el encuentro, así como en la Zona de Hinchas y otros sitios turísticos, tras solicitudes de hinchas japoneses, según medios locales.
Los usuarios de las redes sociales reaccionaron a los fans de los "Samuráis Azules" recogiendo basura con numerosos comentarios en los que les pedían que tuvieran la misma disposición a ser responsables en el círculo familiar.
Una parodia de un cartel sobre normas de comportamiento en el transporte público, que tiene más de dos millones de visualizaciones, comparaba a los japoneses limpiando el estadio con una escena donde una mujer lava los platos mientras uno de esos hombres está en el sofá. "Empieza con el respeto en casa", añade.
En la parte inferior, la ilustración hace referencia a los datos que muestran que la contribución de los hombres japoneses a las tareas domésticas se encuentra entre las más bajas a nivel mundial y aboga por compartir el trabajo de cuidados no remunerado en el hogar.
No obstante, la práctica de responsabilidad se inculca desde una edad muy temprana en Japón, donde a los escolares se les enseña a limpiar sus propias aulas.
Miku Takeya, de 41 años, dijo que el hábito de recoger lo que ensucia se ha convertido en algo natural.
"Es una parte natural de nuestra cultura", afirmó.
"Lo hacemos para asegurarnos de que todo lo que usamos quede limpio, de modo que la siguiente persona pueda utilizarlo cómodamente".
Aunque esta práctica ha captado la atención mundial, muchos hinchas japoneses dicen que para ellos no tiene nada de extraordinario.
"Es sentido común en Japón", dijo Ichiro Oyo, de 27 años.
La semana pasada, el sociólogo y filósofo Masachi Ohsawa consideró que el comportamiento de los aficionados japoneses responde a una mezcla de responsabilidad social y presión del grupo.
"Aunque los japoneses no suelen interesarse demasiado por la justicia a gran escala —cuestiones como la desigualdad global, los conflictos o el cambio climático—, son extremadamente sensibles a las consideraciones morales a pequeña escala", señaló.
"Cuando se trata de personas con las que comparten un espacio o con las que tienen contacto personal directo, sienten un fuerte deseo de no causarles molestias ni hacerles sentir incómodos", explicó.
Aun así, Ryo Matsuoka, de 32 años, dijo que estaba orgulloso de llevar esta parte de la cultura japonesa al escenario mundial.
"Creo que es motivo de gran orgullo que esto se muestre en un estadio como este, donde están mirando personas de todo el mundo", afirmó.
Según una encuesta efectuada por el gobierno Metropolitano de Tokio en 2025, las mujeres japonesas dedican un promedio de 7 horas y 48 minutos al día a las tareas domésticas y cuidados de los hijos, mientras que los hombres dedican 3 horas y 29 minutos.
Esta diferencia de más de 4 horas al día indica que la brecha se está reduciendo, puesto que es menor que hace dos años.
ASJ