La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó ante el aumento de casos de presión arterial alta, un padecimiento que sucede cuando la sangre fluye a través de las arterias a presiones más altas de lo normal.
Por lo general, los síntomas de la presión arterial alta no se presentan hasta que causan graves problemas de salud, por eso se considera “una amenaza silenciosa, pero grave”.
La presión arterial se mide como dos cifras. La primera es la presión sistólica, que significa la fuerza del flujo de sangre cuando se bombea fuera del corazón. La segunda es la presión diastólica, que se mide entre los latidos del corazón cuando este órgano se está llenando de sangre.
La OMS aseguró que cuanto más baja es la presión, es mejor para el corazón, cerebro y riñones y recomendó checarla con frecuencia, así como registrar las lecturas periódicas.
La recomendación es mantener la presión arterial por debajo de 140 (presión sistólica)/90 (presión diastólica).
Para controlar o reducir la presión arterial alta, se recomienda: tener una alimentación saludable, hacer ejercicio, evitar el sedentarismo, evitar fumar y reducir el estrés.
Con información de N+