Este lunes, 3 de agosto de 2026, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lanzó una alerta y repudió el plan de Daniel Ortega para evitar elecciones en Nicaragua.
Cabe recordar que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció hace unos días que en Nicaragua "no volverá a haber elecciones".
A esto se suma una iniciativa presentada por el presidente de la Asamblea Nacional de reforma a la Constitución que será sometida a aprobación, el 1 de septiembre de 2026, que, entre otras medidas, propone:
Ampliar de seis a siete años el mandato de la denominada copresidencia y establecer que este sea renovable.
Eleva a rango constitucional restricciones que impedirían la participación política de personas consideradas por el régimen como "golpistas" o "traidoras a la patria", con el objetivo de "prevenir la injerencia externa e impedir que el golpismo tome el poder".
CIDH lanza advertencia
Mediante un comunicado, la CIDH advirtió que la nueva ampliación de los períodos de mandato de la copresidencia, la amenaza de eliminar la celebración de elecciones libres, auténticas y competitivas, así como la constitucionalización de restricciones al ejercicio de los derechos políticos:
Además, la Comisión tambien alertó, en su informe especial sobre Nicaragua, que la reforma constitucional realizada en 2025, que modificó más de 100 artículos de la Constitución, consolidó un régimen incompatible con los principios de la democracia representativa al derogar el principio de separación de poderes y concentrar el poder en la figura de la copresidencia de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
"Todas estas medidas resultan incompatibles con el artículo 23 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y con los principios de la Carta Democrática Interamericana".
La Comisión instó a Nicaragua a abstenerse de adoptar reformas contrarias a sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos y a restablecer las condiciones para el ejercicio efectivo de los derechos políticos, a fin de que la ciudadanía pueda elegir y ser elegida en elecciones libres, auténticas, periódicas y competitivas.
"Persisten graves violaciones a los derechos humanos en Nicaragua. La represión transnacional del régimen se ha intensificado, lo que, unido a la migración forzada de personas nicaragüenses, ha generado serios desafíos en materia de seguridad para otros Estados de la región. A esta situación se suma el impacto del accionar del crimen organizado en Nicaragua y otros países del área".
La Comisión reiteró el llamado a los Estados Miembros de la OEA a utilizar, de conformidad con la Carta de la OEA, la Carta Democrática Interamericana y los instrumentos que sean pertinentes, los mecanismos disponibles para contribuir al restablecimiento de la institucionalidad democrática, el Estado de derecho y el pleno respeto de los derechos humanos en Nicaragua, conforme al principio de garantía colectiva del sistema interamericano.
Con información de N+
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