Las Claves de la Renuncia de Santiago Peña y la Crisis Política que Sacude a Paraguay
El colapso de Ueno Bank y el desvío de fondos públicos detonaron la caída y detención domiciliaria del exmandatario

Escucha este artículo
El colapso de Ueno Bank y el desvío de fondos públicos detonaron la caída y detención domiciliaria del exmandatario

Escucha este artículo
La crisis financiera de Ueno Bank terminó con la presidencia de Santiago Peña en Paraguay. El mandatario fue destituido este viernes 6 de noviembre por el Senado, después de que la intervención de la entidad bancaria provocara que millones de clientes perdieran temporalmente el acceso a sus ahorros y desatara una ola de protestas en el país.
Los 44 senadores presentes votaron a favor de su destitución por mal desempeño de sus funciones, mediante un juicio político. Peña se convirtió así en el segundo presidente paraguayo removido por este procedimiento desde el regreso de la democracia en 1989.
Horas después del veredicto, la Policía lo detuvo en su domicilio en Asunción, por orden de la Fiscalía, bajo sospecha de lesión de confianza. Deberá permanecer bajo arresto domiciliario hasta comparecer ante la unidad de delitos económicos. El exmandatario ha negado haber cometido irregularidades.

¿Qué provocó la crisis de Ueno Bank?
El 3 de noviembre, el Banco Central de Paraguay intervino Ueno Bank e inició un procedimiento de resolución después de detectar problemas de solvencia. La medida dejó a cerca de 2.9 millones de clientes sin acceso a sus cuentas, tarjetas y ahorros.
La entidad había crecido rápidamente hasta convertirse en uno de los principales bancos del país, con una importante presencia entre personas que antes no tenían acceso a servicios financieros. Su expansión estuvo acompañada por recursos de instituciones públicas que superaron los 800 millones de dólares.
Los legisladores acusaron a Peña de utilizar su influencia política para favorecer al banco, permitir préstamos irregulares a empresas vinculadas con sus propietarios y autorizar depósitos de fondos públicos por encima de los límites legales. Entre los señalamientos figura un depósito de 355 millones de dólares del fondo estatal de pensiones.
El presidente rechazó las acusaciones. Mientras tanto, las autoridades comenzaron a liberar algunos depósitos y aseguraron que el sistema financiero paraguayo no está en riesgo.
La crisis también profundizó el enfrentamiento entre Peña y Horacio Cartes, expresidente y líder del Partido Colorado, quien fue su principal respaldo político.
Peña llegó al poder con el apoyo de Cartes, pero posteriormente intentó construir una base política propia. De acuerdo con analistas citados por medios internacionales, los vínculos del mandatario con el grupo empresarial relacionado con Ueno se convirtieron en un punto de tensión entre ambos.
Cuando el banco fue intervenido, legisladores cercanos a Cartes respaldaron su salida del poder. Peña presentó su renuncia el jueves, pero el Congreso no la aceptó por falta de cuórum y el Senado continuó con el juicio político.
El viernes, su vicepresidente, Pedro Alliana, asumió la Presidencia para completar el mandato hasta agosto de 2028. Sin embargo, también enfrenta investigaciones relacionadas con el caso Ueno.

Mientras tanto, la Fiscalía mantiene una investigación contra 27 personas por presuntos delitos relacionados con el manejo de la entidad financiera. Entre ellas se encuentra Miguel Vázquez, fundador y exdirector ejecutivo del banco.
Las autoridades también aseguraron bienes vinculados con los directivos, incluidos automóviles de lujo, un yate y dos avionetas.
Mientras avanzan las investigaciones, los depositantes exigen recuperar su dinero y que se castigue a los responsables. La caída de Ueno Bank dejó de ser un problema financiero para convertirse en una de las mayores crisis políticas de Paraguay en más de una década.