El derrumbe de una mina de oro en el sur de Sudán dejó como saldo al menos 82 muertos y 50 heridos, dijo una fuente de las Fuerzas de Apoyo Rápido, un grupo paramilitar que controla la zona.
Además, todavía "hay un número indeterminado de personas que siguen atrapadas bajo los escombros. Las labores de rescate se están llevando a cabo con métodos rudimentarios", añadió la fuente que pidió el anonimato porque no estaba autorizada para informar a los medios en nombre de la administración paralela de las FAR.
Los pozos de la mina de Al Zaraa, cerca de la localidad de El Nahud, en Kordofán Occidental, comenzaron a derrumbarse el martes.
Las operaciones de rescate se prolongaron toda la noche con la ayuda de otros mineros, utilizando las mismas herramientas rudimentarias que emplean para extraer oro.
"Todo el mundo está trabajando muy duro para recuperar los cadáveres o encontrar supervivientes, pero es difícil. Necesitamos maquinaria pesada para retirar las rocas y la tierra", aseguró.
Al Amin Suleiman, otro minero que trabajaba el martes cerca de Al Zaraa, dijo que los pozos de esa zona "están todos muy cerca unos de otros; si uno se derrumba, hace caer todos los que están a su lado".
"Todavía hay personas atrapadas bajo tierra desde ayer. No creo que estén vivas", lamentó.
Desde que estalló la guerra entre el ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) de los paramilitares, en abril de 2023, las minas de oro financian el esfuerzo bélico de ambos bandos.
El conflicto también ha devastado la ya frágil economía de Sudán y ha dejado sin trabajo a gran parte del país, empujando a muchos a una peligrosa fiebre del oro.
La minería artesanal y a pequeña escala, que se lleva a cabo en minas abandonadas o en zonas no oficiales como Al Zaraa, representa la mayor parte del oro extraído.
Con información de N+ y AFP