La ruda (Ruta graveolens) es una planta con múltiples beneficios para la salud, pero también puede ser toxica si la consumes en exceso.
En N+ ya te contamos que se utiliza con frecuencia para atender el dolor de cabeza u oídos asociado al mal de aire, un dolor fuerte común en personas que salen de un lugar caliente a uno más frío.
También se utiliza con frecuencia como auxiliar en problemas digestivos, respiratorios, elimina el ácido úrico y la bilis en exceso, problemas de corazón y del sistema circulatorio, entre otros. Además, es aprovechada por curanderos tradicionales para limpias.
El Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señala que la ruda es un arbusto de 50 a 90 centímetros de altura con un tallo muy ramificado y con aroma fuerte.
Las partes de la planta contienen sustancias perjudiciales como alcaloides (compuestos orgánicos de origen natural) y un aceite esencial fuerte que en exceso pueden dañar el organismo.
El Atlas señala que el efecto externo de la ruda es tan irritante que el manejo continuo de la planta puede ocasionar ardor, eritema (enrojecimiento de la piel), picazón, y vesicación de la piel (ampollas pequeñas llenas de líquido transparente). Además, dermatitis y fotodermatitis.
En caso de ingesta, el aceite de la ruda puede causar un severo dolor de estómago, vómito, confusión y convulsión, incluso hasta la muerte. Las hojas de esta planta pueden inducir fotodermatitis en personas sensibles.
Con información de N+
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