La Fiscalía General de Justicia del Estado de México investiga si Diego Sebastián "N", presunto multihomicida del tecladista de Camilo Séptimo, su familia y una empleada, transfirió las criptomonedas que supuestamente fue a robar al departamento de Atizapán, donde ocurrió el crimen.
Según las pesquisas, el músico Jonathan Meléndez, "Honas", tenía los activos digitales bajo resguardo y Diego "N", su socio, quiso apoderarse de "cantidades millonarias de dólares en Bitcoins". Este es el principal móvil del asesinato múltiple que ha conmocionado al país y cuyos detalles se revelaron en la audiencia inicial contra el imputado y Gerardo "N", su cómplice.
En la comparecencia de ayer sábado, que se prolongó alrededor de nueve horas, el Ministerio Público señaló que "Honas" tenía una inversión de aproximadamente tres millones de pesos en criptomonedas y que, después del crimen, no fue localizada una memoria USB que presuntamente contenía las claves de acceso.
De acuerdo con lo expuesto ante la jueza de control Iris Miranda, la Fiscalía aseguró una caja fuerte en el automóvil gris utilizado por los imputados para escapar. Presuntamente, el tecladista de Camilo Séptimo tenía los datos de las criptomonedas en el dispositivo de almacenamiento que guardó en el contenedor metálico de seguridad.
El dato sobre las criptomonedas fue aportado por un primo de Jonathan Meléndez, quien declaró que conocía la inversión de su familiar y que, además, Diego Sebastián "N" había solicitado un préstamo de 300 mil pesos al músico. Según el testimonio, "Honas" tenía dudas sobre entregarle ese dinero.
Las autoridades también indagan la participación de más personas, pues pudo haberse concretado el envío del dinero digital, el mismo 1 de septiembre, cuando se cometió el multihomicidio.
El viernes en la tarde, la FGJEM había indicado que una vez obtenidos los recursos, Diego Sebastián "N" le daría a Gerardo "N" 2 millones de pesos "por la ayuda". Ahora, la investigación busca rastrear las criptomonedas y determinar a qué cuenta fueron transferidas.
En la audiencia de imputación, la Fiscalía sostuvo que Diego Sebastián "N" y Gerardo "N" actuaron con alevosía, ventaja y premeditación. Como parte de las pruebas presentadas, mostró videos en los que se observa al principal señalado de ingresar al condominio y subir al departamento, mientras Gerardo "N" lo esperaba en el exterior.
Los peritos localizaron en el departamento al menos seis indicios balísticos, todos correspondientes a una pistola calibre 9 milímetros, además de dos impactos de bala en las paredes. La Fiscalía presentó alrededor de 70 datos de prueba y expuso ante la jueza detalles del crimen.
La investigación establece que el tecladista de Camilo Séptimo fue localizado atado y con la boca cubierta en la recámara principal. Su esposa, Ana Paula, quien tenía cuatro meses de embarazo, también fue encontrada maniatada y asesinada en uno de los baños del departamento. Su hija, de tres años, estaba junto a ella, igual con un disparo en la cabeza. Aleyda Romero, trabajadora del hogar, de 21 años, fue localizada atada en otra recámara. Ella tenía un disparo en la espalda.
La Fiscalía también acusó a los imputados por el delito de crueldad contra un ser sintiente, por la muerte de la perra de la familia, una golden retriever, así como por la interrupción violenta del embarazo de Ana Paula, de 35 años.
Entre las pruebas clave que presentó la Fiscalía se encuentran las declaraciones de un amigo del músico, quien dijo que Jonathan Meléndez le advirtió que se iba a reunir con su socio Diego Sebastián "N" y que esto le preocupaba. Le indicó que, si no se comunicaba con él en media hora, llamara a la policía.
También presentó las declaraciones de una de las vigilantes del condominio, quien declaró que identificó a Diego "N" y a Gerardo "N" cuando llegaron y también al salir. Además, dijo que la amenazaron con una pistola con silenciador.
En el automóvil gris localizado por la Fiscalía fueron encontrados cinta, guantes y cinchos que, de acuerdo con la investigación, fueron utilizados para someter y amarrar a las víctimas. También fueron localizadas identificaciones de los agresores.
Los dos detenidos se reservaron su derecho a declarar y permanecen sujetos a prisión preventiva justificada. La próxima audiencia del caso será el miércoles 9 de septiembre a las 9:30 horas, cuando la jueza de control determine si existen elementos suficientes para vincularlos a proceso. Ambos acusados están en el penal de Barrientos, en Tlalnepantla.
Durante la audiencia estuvieron presentes familiares de las víctimas.
Con información de Arturo Sierra
ASJ