Cocodrilo de Río, Bajo Protección Especial en México por la Actividad Humana
En los últimas semanas se han encontrado 13 cocodrilos sin vida y con huellas de violencia en las costas de Jalisco, Colima y Nayarit

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En los últimas semanas se han encontrado 13 cocodrilos sin vida y con huellas de violencia en las costas de Jalisco, Colima y Nayarit

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En un lapso de 7 semanas, en México se han localizado 13 cocodrilos muertos entre los estados de Nayarit, Colima y Jalisco. En este último estado, 11 tenían huellas de violencia.
De acuerdo con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) de las 23 especies de cocodrilos que existen en el mundo, en México hay tres:
El de pantano (Crocodylus moreletii).
El caimán (Caiman crocodilus).
El de río o americano (Crocodylus acutus).
Ante el hallazgo, de los cocodrilos muertos en Jalisco, la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) del estado emitió un comunicado donde desaprobó cualquier acto que afecte, agreda o mate a ejemplares de la fauna silvestre.
Recordó que el cocodrilo de río o americano es una especie con protección especial, según la Norma Mexicana 059 (NOM-059-SEMARNAT-2010), cuyo objetivo es identificar a especies o poblaciones de flora y fauna silvestre en riesgo en el país.
A partir de donde fueron encontrados los restos de los ejemplares, se puede determinar que se trata de la especie de cocodrilos de río o americanos, ya que se distribuyen en Chiapas, Colima, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Quintana Roo, Nayarit, Yucatán y Sinaloa.
También se puede ver en la península de Florida, América Central, el norte de Sudamérica y las islas del Caribe.
Como se puede leer, estos cocodrilos pertenecen a una especie no endémica, lo que significa que su distribución es amplia y que habita en territorios donde fueron introducidos o que de forma natural se han expandido.
La especie se distingue por su gran tamaño, que puede ir de los 3 a 4 metros de largo, aunque se han hallado ejemplares de hasta 7.5 metros, y por su hocico alargado con 5 dientes premaxilares, 13 maxilares y 15 mandibulares.
Su dorso presenta un color gris en los adultos y gris con tonos verdes en los juveniles. Tienen flecos y manchas oscuras y el viente no tiene marcas. También posee una cola gruesa y musculosa.
La importancia de estos animales radica, de acuerdo con las autoridades, en su contribución "al equilibrio de los ecosistemas asociados a esteros, ríos, humedales y zonas costeras, por lo que su conservación requiere de la participación de autoridades, comunidades, visitantes y prestadores de servicios".
Profepa señala que es una especie carnívora, "aunque se sabe que se alimenta de insectos, caracoles, cangrejos, arácnidos, peces, ranas, pequeñas tortugas, aves y mamíferos".
Son animales semiacuáticos y, por su agudeza visual, su actividad es nocturna. Durante el día, permanecen bajo el sol entre claros de la vegetación, rocas, troncos o playas de lagunas y ríos.
"Estos animales pueden hacer cuevas en la orilla de los cuerpos de agua en que viven, cuya función es darles refugios y sitio para almacenar alimentos", describe Profepa.
Los avistamientos se dan con mayor regularidad en temporada de lluvias, ya que se incrementan los desplazamientos entre esteros, ríos y el mar, lo que "puede favorecer una mayor interacción con las actividades humanas", señaló la Semadet.
En la descripción de esta especie, el gobierno señaló algunos factores que ponen en peligro a este cocodrilo de agua y a su hábitat:
La fragmentación del hábitat por el desarrollo humano (construcción y turismo) y la contaminación ambiental.
La captura clandestina y el comercio ilegal de pieles.
En cuanto a las sanciones por atacar, agredir o matar a un cocodrilo, el artículo 420 del Código Penal Federal establece:
Pena de cárcel de uno a nueve años por los delitos contra la biodiversidad y el ambiente.
Sanción de 300 a 3 mil días multa.
Una pena adicional de hasta 3 años más de prisión y hasta mil días multa adicionales cuando las conductas se realicen en un área natural protegida o con fines comerciales.
Las autoridades han realizado labores de concientización tanto de la población en general, como de los prestadores de servicio, de centros turísticos y de hotelería para proteger tanto la vida de las personas como de la fauna silvestre.
Con información de N+
ICM
