Una tormenta solar afectará el planeta a partir de hoy, 4 de junio, hasta el 5 de junio, según el Centro de Predicción del Clima Espacial de Estados Unidos. Te explicamos qué indica la alerta geomagnética y qué daños podría haber por este fenómeno.
El Sol lanzó tres fuertes llamaradas el 3 de junio y las partículas eyectadas en estas explosiones viajan ahora mismo en camino a la Tierra.
La tormenta geomagnética del 4 y 5 de junio será de categoría G3, según las predicciones del Centro de Predicción del Clima Espacial.
La Tierra atravesará una tormenta solar los días 4 y 5 de junio
El centro adscrito a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) advirtió por una tormenta solar de categoría G3. La alerta geomagnética abarca los día 4 y 5 de junio.
Al respecto, el Centro de Predicción del Clima Espacial explicó en X, antes Twitter, que las partículas de la eyección de masa coronaria (CME, por sus siglas en inglés) golpearán la Tierra durante la tarde del 4 de junio. Sus efectos se extenderán a la madrugada del 5 de junio:
“El pronóstico actual predice la llegada combinada de CME alrededor de media tarde EDT del 4 de junio, con posibles niveles de hasta G3 después. El paso de CME probablemente continuaría hasta la noche y posiblemente las horas de la madrugada del 5 de junio”.
Las tres llamaradas responsables de la tormenta solar
Un día antes, el 3 de junio, el mismo centro advirtió que el Sol había expulsado tres grandes llamaradas solares desde la región 4455, en el hemisferio norte de la estrella.
Las dos primeras llamaradas fueron de categoría M9.3 y M7.7. La tercera llamarada solar, en cambio, fue de categoría X1.0. Esta es la magnitud más fuerte y, según explica la NASA, se le considera diez veces más fuerte que el nivel anterior.
¿Qué ocurre durante tormenta geomagnética?
Durante una tormenta geomagnética, la consecuencia directa de una tormenta solar, la Tierra es bombardeada con partículas arrojadas por el Sol. Según explica la NASA, el material de una eyección de masa coronaria puede contener “miles de millones de toneladas de material”, compuesto por “gas cargado eléctricamente”, así como pedazos de átomos rotos.
Dichas partículas viajan por el espacio a una velocidad cercano, e incluso superior, a los mil kilómetros por segundo. Después de cruzar los 150 millones de kilómetros que nos separan del Sol, las partículas chocan con el campo magnético de la Tierra.
Además, estas partículas interactúan con los gases de nuestra atmósfera, especialmente con los átomos de nitrógeno y de oxígeno, lo que produce las célebres auroras. Una aurora boreal no es más que una marejada de partículas del Sol que chocan con la atmósfera y tras la colisión emiten fotones.
Durante una tormenta geomagnética de categoría G3 puede haber interferencias en la comunicación satelital, errores en la navegación con GPS y auroras en la parte más septentrional del hemisferio norte. Al respecto la NOAA señala estos efectos por la tormenta solar de los días 4 y 5 de junio:
Intermitencias en los sistemas eléctricos.
Problemas en los sistemas de orientación de satélites y naves espaciales.
Intermitencias en la navegación satelital (GPS).
Interrupciones en las transmisiones de radio.
Auroras boreales al norte de Estados Unidos.
¿Pero una tormenta geomagnética representa un riesgo para nosotros?
Las tormentas geomagnéticas no representan ningún riesgo para los humanos ni para el resto de la vida en la Tierra. El campo magnético de la Tierra y la atmósfera nos protegen de la radiación proveniente del espacio, así como de las partículas peligrosas que emite el Sol.
En cambio, si viviéramos en la superficie de Marte, que no tiene campo magnético y cuya atmósfera es en extremo tenue, la radiación espacial sería un peligro mortal. El mayor riesgo de una tormenta solar es para nuestra tecnología, que es vulnerable ante los cambios abruptos en el clima espacial.
¿Hay diferencia entre una tormenta solar y una geomagnética?
Como se habrá dado cuenta más de un lector, en ocasiones se usan de forma indistinta los términos tormenta solar y tormenta geomagnética. No obstante hay una diferencia sutil.
Según explica la NASA, la principal diferencia yace en el momento que están describiendo. La agencia espacial describe una tormenta solar como el conjunto de explosiones que emite nuestra estrella, esto incluye las perturbaciones en su campo magnético, así como las burbujas de plasma que revientan y se convierten en eyecciones de masa coronaria:
“Una tormenta solar es una explosión repentina de partículas, energía, campos magnéticos y material expulsados al sistema solar por el Sol”.
En cambio, una tormenta geomagnética es la consecuencia de este fenómeno. Cuando el material que arroja nuestra estrella en una tormenta solar golpea nuestro planeta. Al respecto, la NASA señala:
“Cuando se dirige hacia la Tierra, una tormenta solar puede crear una gran perturbación en el campo magnético terrestre, llamada tormenta geomagnética, que puede producir efectos como apagones de radio, cortes de energía y hermosas auroras boreales”.